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ANÁLISIS / El PIB ya no es lo que parece

La explicación más plausible es que ahora Calviño y Montero están satisfechas con las revisiones al alza del crecimiento del PIB

La ministra de Economía y vicepresidenta, Nadia Calviño.
La ministra de Economía y vicepresidenta, Nadia Calviño.

El 6 de agosto publiqué en este diario un artículo titulado “¿De veras aumentó el PIB en el segundo trimestre de 2022?” pocos días después de conocerse la estimación avance del INE y el 1 de octubre publiqué otro artículo titulado “Revisión al alza del PIB bajo sospecha”. En el primero cuestionaba la solidez de los argumentos del Gobierno contra de la dirección del INE en ese momento, a la que acusaba de aplicar una metodología inadecuada para calcular el aumento del precio de la electricidad que sesgaba al alza el aumento de los precios en su conjunto y subestimaba el crecimiento del PIB a precios constantes en la Contabilidad Nacional Trimestral (CNTR). En ese artículo sostuve exactamente lo contrario de la posición mantenida por el Gobierno y avancé que el aumento del consumo y la demanda nacional eran inferiores a los estimados por el INE.

El enfrentamiento de Calviño y Montero con Poo, presidente del INE, se saldó cuando éste presentó su dimisión ‘voluntariamente’ el 26 de junio, y fue sustituido por Elena Manzanera, persona de confianza de las ministras Calviño y Montero. Manzanera había desarrollado su dilatada carrera en el Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía como subdirectora de Coordinación y Planificación durante los gobiernos de Chaves, Griñán y Díaz, coincidiendo con la actual ministra de Hacienda cuando ésta estaba al frente de la Consejería de Hacienda en la Junta de Andalucía. Y desde su llegada se han producido cambios significativos en los resultados de las dos estadísticas más importantes que publica el INE, la Contabilidad Nacional y el IPC, que resultan cuando menos preocupantes.

Antecedentes

La revisión de las cifras del segundo trimestre publicadas por el INE el 23 de septiembre elevaba la tasa intertrimestral de crecimiento del PIB de 1,1 % a 1,5 %, una revisión al alza del PIB que aparentemente cuestionaba lo que había sostenido en mi artículo de julio. Sin embargo, cuando uno examinaba la causa de esa revisión al alza del PIB se constataba que la tasa de crecimiento intertrimestral del consumo se había revisado a la baja de 3,2 % a 1,2%, la formación bruta de capital de 2,2 % a 0.8 % y la demanda nacional de 2,2 % a 0,6 %. Tal y como había sostenido en mi artículo de agosto, las nuevas cifras publicadas por el INE confirmaban que las tasas de crecimiento del consumo y la demanda nacional avanzadas en julio estaban sesgadas al alza. 

Siendo esto así, ¿cómo podía ser que no obstante la tasa intertrimestral del PIB en el segundo trimestre hubiera pasado de 1,1 % en julio a 1,5 % en septiembre? La explicación radica en la revisión al alza del crecimiento intertrimestral de las exportaciones que pasaba de 1,6 % en julio a 4,9 % en septiembre y al recorte del crecimiento de las importaciones que pasaban de 4,6 % a 2,8 %. En términos interanuales, si bien la demanda nacional pasaba de 3,6 % en junio a 1,9 % en septiembre, la aportación de la demanda exterior aumentaba de 2,6 % en julio a 4,9 % en septiembre, suficiente para compensar el desplome de la demanda nacional. 

El INE reconocía que la revisión al alza de la aportación de la demanda exterior al crecimiento del PIB entre julio y septiembre de 2022 en la CNTR se explicaba por la incorporación de las estimaciones de ingresos y pagos por exportaciones e importaciones, respectivamente, de bienes y servicios en el segundo trimestre publicadas por el Banco de España entre ambas fechas. Pero como observaba en mi artículo del 1 de octubre, “la comparación de las cifras de exportaciones e importaciones en términos nominales en la CNTR y los ingresos y pagos de bienes, servicios y turismo en la Balanza de Pagos muestran discrepancias de tal magnitud que resulta difícil aceptar que éstas últimas puedan ser la fuente empleada para calcular las primeras”. Y para respaldar mi argumento observaba que “los deflactores implícitos empleados por el INE para pasar de valores a precios corrientes a precios constantes” de las exportaciones e importaciones eran muy inferiores en el caso de las exportaciones, algo que “ni la evolución del indicador armonizado de precios de consumo ni la de los precios de producción de las manufacturas elaborada por Eurostat” aportaba credibilidad.

Ante una revisión de tanto calado de las cifras de la CNTR del segundo trimestre de 2022, uno hubiera esperado que el INE hubiera publicado una explicación detallada sobre por qué había modificado las cifras de exportaciones e importaciones nominales de bienes y servicio a partir de las estimaciones del Banco de España y cómo se habían obtenido los deflactores de las exportaciones e importaciones empleados para calcular los nuevos indicadores de volumen. Pero el INE se limitó en la nota de prensa publicada el 23 de septiembre a repasar las nuevas cifras sin proporcionar explicación alguna de los cambios introducidos. Además de la revisión de las cifras del segundo trimestre, la nota de prensa publicada el 23 de septiembre rebajaba el crecimiento intertrimestral del PIB en el primer trimestre de 0,2 % en julio a -0.2 %. 

Una segunda vuelta de rosca

Pero la cosa no quedó aquí y el INE ha vuelto a revisar el 23 de diciembre al alza el crecimiento del PIB tanto en el primero como en el segundo trimestre de 2022. El Cuadro 1 presenta las tasas interanuales de crecimiento del PIB y algunos de sus componentes en las notas de prensa publicadas por el INE el 29 de julio, 23 de septiembre, 28 de octubre y 23 de diciembre. En la segunda y tercera columnas coloreadas en gris aparecen las cifras de la estimación avance y la primera estimación del PIB para el segundo trimestre de 2022, y en las dos últimas columnas coloreadas en amarillo la misma información para la estimación avance y la primera estimación del PIB en el tercer trimestre de 2022. Las tres últimas filas del Cuadro 1 incluyen las tasas interanuales de crecimiento del PIB en los tres trimestres en las cuatro notas de prensa. 

Cuadro 1. Tasas interanuales de variación del PIB y principales agregados en el segundo trimestre de 2022


Avance TIIEstimación TIIAvance TIIIEstimación TIII
 29-jul23-sep28-oct23-dic
Consumo final de los hogares3,22,52,53,4
Consumo final de las AA. PP.-1,4-2,9-2,9-2,9
Formación bruta de capital10,05,75,76,0
Demanda nacional3,61,91,92,5
 
Exportaciones de b. y s.18,523,123,123,7
Importaciones de b. y s.10,48,88,88,7
Demanda exterior2,64,94,95,1
 
PIB segundo trimestre6,36,86,87,6
Pro memoria:    
PIB  primer trimestre6,36,76,77,0
PIB segundo trimestre6,36,86,87,6
PIB  tercer trimestren.d.n.d.3,84,4

Fuente: elaboración propia con datos de la CNTR, INE.

Centrando la atención en las dos primeras columnas, se puede constatar que el recorte entre julio y septiembre en las tasas de crecimiento del consumo final de los hogares, la formación bruta de capital y la demanda nacional en el segundo trimestre se vio más que compensada por el aumento de la aportación de la demanda nacional (de 2,6 % a 4,9 %) ya comentada. A resultas de esa revisión, el aumento interanual del PIB pasó de 6,3 % a 6,8 % en el segundo trimestre. Pero es que, además, la tasa de crecimiento del PIB correspondiente al primer trimestre se elevó en la revisión de septiembre de 6,3 % a 6,7 %, de modo que el efecto conjunto de la revisión de septiembre en los dos primeros trimestres elevó el crecimiento del PIB en 9 (=0,4+0,5) décimas.

Paso a comentar las dos últimas columnas del Cuadro 1. Como puede observarse, el avance de la CNTR del tercer trimestre publicado el 28 de octubre mantuvo las cifras de las macromagnitudes en el segundo trimestre y cifró en 3,8 % el crecimiento del PIB en el tercer trimestre. Sin embargo, la nota de prensa de 23 de diciembre volvió a elevar el crecimiento del PIB del primer trimestre de 6,7 % a 7,0 % y el del segundo trimestre de 6,8 % a 7,6 %, amén de elevar también el crecimiento del PIB en el tercer trimestre de 3,8 % a 4,4 %.  El resultado de todas estas revisiones es que el crecimiento interanual del PIB del primer trimestre ha pasado de 6,3 % en julio a 7,0 % en diciembre, el del segundo trimestre de 6,3 % en julio a 7,6 % en diciembre y el del tercer trimestre de 3,8 % en octubre a 4,4 % en diciembre. En total, se han sumado 2 puntos porcentuales al crecimiento del PIB en el primer semestre y 6 décimas al crecimiento en el tercer trimestre. 

En la revisión de octubre, el aumento de la aportación del sector exterior al PIB en el segundo trimestre ha sido más modesta, 2 décimas (de 4,9 % a 5,1 %), que en septiembre (de 2,6 % a 4,9 %), y lo que está detrás del alza de 6 décimas en el crecimiento de la demanda nacional (de 1,9 % a 2,5 %) y de 8 décimas en el crecimiento del PIB (de 6,8 % a 7,6 %) en el segundo trimestre es la importante revisión al alza del consumo de los hogares que pasa de 2,5 % a 3,4 %, y en menor medida de la formación bruta de capital que pasa de 5,7 % a 6,0 %.  Como los “resultados de cada trimestre se revisan en torno a t+90 días [después de finalizado el trimestre], incorporando toda la información disponible desde la estimación avance”, y como t+90 días nos sitúa en el caso del segundo trimestre a finales de septiembre, la revisión al alza del crecimiento del consumo y la formación bruta de capital efectuada en diciembre merecería también una explicación por parte del INE.

¿Efecto Manzanera?

Qué ha llevado a revisar en diciembre al alza de manera tan notable el crecimiento del consumo de los hogares y en menor medida de la formación bruta de capital en el segundo trimestre de 2022 sobre las estimaciones publicadas en septiembre y octubre es otra incógnita que se suma a las que ya planteaba en mi artículo “Revisión al alza del PIB bajo sospecha” sobre la revisión al alza en la aportación del sector exterior en la estimación de 23 de septiembre. Y como las ministras Calviño y Montero han dejado de criticar el quehacer del INE desde que nombraran a Manzanera presidenta del INE, cabe pensar que la explicación más plausible es que ahora están plenamente satisfechas con las revisiones al alza del crecimiento del PIB operadas desde julio que, a falta de una explicación más precisa, bien podrían denominarse ‘efecto Manzanera’. Los últimos reducciones del IPC atribuidas a la caída del precio de la electricidad confirman esa impresión, pero eso lo dejaremos para otro día. 

¡Feliz final de 2022 e inicio de 2023!

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