El “barco de los selfies” vuelve a captar atención mediática. La Global Sumud Flotilla parte hoy Barcelona rumbo a Gaza, convirtiendo la capital catalana en el centro de la polémica conversación internacional. En el barco hay activistas, artistas y políticos: Greta Thunberg, Ada Colau, Susan Sarandon, Mandela Mandela… la misión, aseguran, pretende “abrir un corredor humanitario marítimo y denunciar el bloqueo israelí sobre la Franja”.
Hola @ionebelarra ,como "feminista", ¿cómo puedes apoyar a Hamas mientras mantienen a mujeres y niños como rehenes, después de las violaciones y asesinatos en masa que cometieron el 7 de octubre?
— 𝙾𝙵𝙴𝙺 🇪🇦 (@ofek_8) August 30, 2025
La iniciativa levanta aplausos y críticas, sobre todo en el ámbito mediático progresista. “La mayor acción de solidaridad de la década con el pueblo palestino”. Luis Tosar, Carolina Yuste, Carlos Bardem y Jordi Évole protagonizaron un sentido vídeo de cobertura alabando la misión.
Cómplices de terroristas https://t.co/L5XcM5OzX3
— virginia fuks (@VirginiaFuks) August 30, 2025
Ojalá Israel no os intercepte y podáis llegar a Gaza y compartir experiencias allí. No olvidéis el hijab que es el símbolo de la libertad.
— Pacense cabreao. (@papavenaqui1) August 30, 2025
— Mahmoud Khafaga (@khafagy1982) August 30, 2025
Sin embargo, la efectividad real del hecho, de altísima carga simbólica para los protagonistas -pero escasa incidencia real sobre el terreno-, se baña también en críticas de “oportunismo mediático y postureo”. Prensa internacional de reconocido prestigio describe la expedición como una “performance de celebridades” que busca más impacto simbólico que soluciones reales. En redes, proliferan mensajes que tachan la misión de “aventurilla inútil” y lamentan ver instrumentalizar la tragedia palestina.
El propio ministro de Exteriores socialista, José Manuel Albares, ha querido marcar distancias: aunque España ofrece protección consular a sus ciudadanos, advierte que estas acciones son apenas “una gota en el océano”.
La magnitud es la que sigue: 20 embarcaciones y entre 300 y 500 personas. ¿La ayuda efectivamente transportada? No se sabe. Tras las críticas recibidas en la anterior aventura por lo escaso de los víveres, los organizadores no han querido dar detalles.