El presidente del PP en el Ayuntamiento de Barcelona, Daniel Sirera, ha denunciado la «deriva alarmante» de las calles de la capital catalana tras la retirada de más de 250.000 jeringuillas en cinco años. Solo en 2024 se retiraron casi 70.000 jeringuillas. Una respuesta interna del Ayuntamiento de Barcelona a una pregunta del Grupo Popular sobre el número de jeringuillas abandonadas en la vía pública revela que en 2024 se recogieron 67.720 unidades, la mayoría en los distritos de Ciutat Vella (51.984), Sant Martí (10.560) y Sants-Montjuïc (3.149).
Según datos de la Agencia de Salud Pública desvelados por el PP de Barcelona en un comunicado, el número de jeringuillas recogidas por el Consistorio se ha incrementado notablemente en los últimos años. En 2020 se recogieron 45.025. Un año más tarde la cifra descendió hasta las 23.606 pero en 2022 volvió a subir (50.279). En 2023 fueron recogidas 66.494 jeringuillas y ya en 2024 el número se incrementó hasta las 67.720.
Fracaso de Collboni
Sirera considera que «el aumento de las jeringuillas en las calles muestra el fracaso político del gobierno municipal de Collboni». «No es lógico que existan 15 salas de venopunción habilitadas en toda la ciudad y que, aun así, muchas personas drogodependientes terminen consumiendo en plena vía pública como pasa en el Raval con la Sala Baluard y el CAS Fòrum en el Besós- el Maresme», ha añadido el líder del PP.
«Necesitamos garantizar calles y parques limpios y seguros, para que las familias estén tranquilas», ha subrayado Sirera. Y ha recordado el caso del niño que tuvo que ser atendido en el Eixample en 2024 tras pincharse accidentalmente con una jeringuilla escondida entre unas plantas frente a la Escola Concepció: «Casos así no pueden repetirse».
Tráfico de drogas al alza
El dirigente popular ha recordado que, según la Memoria de la Fiscalía General del Estado, los procedimientos por tráfico de drogas en la provincia de Barcelona han aumentado un 71,49 % en solo un año, lo que confirma «el colapso de las políticas socialistas en materia de seguridad y convivencia». Sirera ha exigido un cambio inmediato de rumbo, reclamando: policía fija en las calles con especial atención en los distritos con más problemas y en zonas con presencias de salas de venopunción; refuerzo de los equipos de limpieza especial para retirar jeringuillas; blindaje y mayor control de parques infantiles y zonas escolares y mayor atención social y sanitaria a las personas que consumen en la calle
Por último, el dirigente popular ha señalado que «Barcelona no puede ser una ciudad donde los niños juegan rodeados de jeringuillas». «O se actúa con firmeza o el PSC quedará marcado como el responsable de esta degradación», ha concluido.





