Nicolás Maduro ha sido detenido esta misma mañana sobre suelo venezolano por fuerzas militares estadounidenses. Así lo ha confirmado Donald Trump a través de sus perfiles en redes sociales, marcando un hito histórico en la geopolítica hemisférica. Trump ha descrito la operación como un «ataque exitoso a gran escala», donde fuerzas estadounidenses han capturado a Maduro y su esposa, trasladándolos fuera de Venezuela. Esta acción ha sido efusivamente celebrada por opositores y aliados de EE.UU. en el bloque atlántico como una de las más esperadas en defensa de la democracia occidental y como un paso hacia la restauración de la soberanía ciudadana en el país, sin esquivar, eso sí, críticas por «su unilateralidad».
Por su parte, la izquiera española se decanta por la beligerancia. Figuras de Podemos, Izquierda Unida (IU), Sumar, Más Madrid y ERC han priorizado una enérgica condena a lo que describen como una «agresión imperialista», defendiendo principios de no injerencia y soberanía nacional –de una dictadura-. Esta postura contrasta con el silencio sobre las persistentes denuncias de represión y crisis humanitaria en Venezuela bajo el mandato de Maduro, un régimen que se presenta como baluarte socialista pero enfrenta solventes acusaciones internacionales de autoritarismo.
EEUU piensa que el mundo es suyo y que puede hacer con sus pueblos lo que le dé la gana. No lo podemos permitir. Mi rechazo más profundo a este ataque a Venezuela.
— Ione Belarra (@ionebelarra) January 3, 2026
España es un país de paz. Rompamos relaciones con EEUU y salgamos de la OTAN antes de que sea tarde. https://t.co/ySN1rxaFzD
Nos comunicamos de forma urgente con la Comisión Europea para exigirles actuar conforme a la legalidad internacional contra EEUU ante su agresión militar ilegal contra Venezuela y para garantizar la liberación de su Presidente y de todas las personas ilegalmente secuestradas. pic.twitter.com/MFwGGPGOjb
— Irene Montero (@IreneMontero) January 3, 2026
Desde Podemos, la secretaria general Ione Belarra expresa un «rechazo más profundo» al ataque, afirmando que «EE.UU. piensa que el mundo es suyo y que puede hacer con sus pueblos lo que le dé la gana». Insta a romper relaciones diplomáticas con Washington -líder del mundo occidental y con una notable relación comercial y económica- y salir de la OTAN. Nada fuera de la habitual línea de pensamiento.
Irene Montero es aún más contundente: «Trump bombardea Venezuela. EE.UU. es un peligro. O les paramos o arrasarán con todo», exigiendo romper alianzas para evitar «guerras por petróleo» y mostrando «todo su apoyo a Venezuela».
En Izquierda Unida, el coordinador federal Antonio Maíllo califica los bombardeos como una «agresión militar criminal». Clama por la unidad «frente a la guerra y el imperialismo» y expresa «solidaridad con el pueblo venezolano». También Garzón ha hecho noble acto de presencia.
Si intentó dar un golpe de Estado en su propio país, ¿cómo no iba a estar dispuesto a descabezar gobiernos de países que considera inferiores? El derecho internacional nunca fue gran cosa para EEUU, pero con Trump es menos que nada.
— Alberto Garzón🔻 (@agarzon) January 3, 2026
Sumar condena «sin paliativos» los ataques como una «gravísima violación de la Carta de Naciones Unidas» y un «acto de piratería imperialista», urgiendo al Gobierno español a manifestarse en contra para evitar una invasión que desestabilice América Latina.
Rufián mantiene un tono igualmente beligerante. Pide al Gobierno condenar la acción y no «hacer el ridículo como con Guaidó», enfocándose en la desconfianza hacia EE.UU. sin aludir directamente a las dinámicas internas venezolanas.
Estas reacciones ilustran una cohesión en la izquierda española a orbitar alrededor del antiimperialismo, priorizando la crítica a la intervención externa sobre un análisis detallado de la situación en Venezuela. Mientras tanto, voces huidas del régimen y residentes en España, siguen con atención los acontecimientos en su tierra natal, celebrando algunos ocn efusividad lo que parece ser el fin del chavismo en su patria.
El Gobierno de España está haciendo un seguimiento exhaustivo de los acontecimientos en Venezuela. Nuestra embajada y consulados están operativos.
— Pedro Sánchez (@sanchezcastejon) January 3, 2026
Hacemos un llamamiento a la desescalada y a la responsabilidad. Hay que respetar el Derecho Internacional y los principios de la…
Por su parte, Sánchez ha apostado por un tono institucional y neutral, aunque ello no le ha librado de críticas por su «silencio sistemático con la represión de libertades» que muchos usuarios denuncian.





