El Gobierno español ha solicitado a la Fiscalía General del Estado que investigue a Grok, la inteligencia artificial de Elon Musk, «por un posible delito de pornografía infantil». La ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, remitió ayer un escrito argumentando que Grok ha permitido a usuarios generar imágenes de menores desnudos o en actitudes sexualizadas, una práctica que «vulnera gravemente los derechos fundamentales de la infancia» en el entorno digital.
La iniciativa se suma a la tomada por Francia, que a principios de enero incorporó estas acusaciones a una investigación en curso contra X por difusión de contenidos ilegales. Las autoridades vecinas han calificado el material generado como «manifiestamente ilegal», incluyendo «deepfakes no consentidos que sexualizan a mujeres y menores». Otros países como Australia, Reino Unido, India y Malasia también han iniciado procedimientos o exigido explicaciones, mientras la Comisión Europea ha declarado que estudia «muy seriamente» el caso, tachándolo de «espantoso» y sin cabida en Europa.
El origen del escándalo radica en una función de edición de imágenes de Grok que usuarios han explotado para «desnudar» digitalmente fotos subidas, incluyendo de niñas y adolescentes. Aunque xAI ha reconocido «lapsos en las salvaguardas» y prometido correcciones urgentes, afirmando que el material de abuso sexual infantil (CSAM) está prohibido, las imágenes han proliferado.





