Maestre sienta tendencia. El artículo publicado La Sexta, bajo el título «La gusanera fascista venezolana en España», ha provocado una esperable espiral de críticas en redes y foros apenas un día después de su aparición. El texto, que critica con dureza y visceraliad al sector de los exiliados venezolanos opuestos al régimen de Nicolás Maduro, ha sido calificado por amplios sectores como un ejemplo flagrante de xenofobia y deshumanización, exacerbando tensiones en un momento de alta polarización tras la detención del exmandatario venezolano por fuerzas estadounidenses.
Seamos honestos. Si Antonio Maestre no escribe este repugnante artículo, nadie sabe quién es Antonio Maestre.
— Marisa Soler (@MarisaSoler5) January 8, 2026
Es solo el acto de supervivencia de un mediocre.
El sentir general entre los detractores refleja una profunda indignación ante el uso de términos peyorativos que «estigmatizan a toda una comunidad de refugiados». Muchos ven en las palabras de Maestre la pretensión de invalidar de las experiencias vividas por cientos de miles de venezolanos que huyeron de la represión, la pobreza y las violaciones de derechos humanos bajo el chavismo. La controversia se centra en cómo el artículo retrata a estos inmigrantes como una «amenaza ideológica», acusándolos de influir en la política española hacia posiciones «ultraderechistas» -el rechazo al autoritarimo, concretamente- y de ser «ingratos» con el gobierno socialista que les otorgó asilo.
La xenofobia a la carta de Antonio Maestre y La Sexta es preocupante.
— Giovanni Giorgio (@Borrallo123) January 8, 2026
La opinión de una persona no te legitimima para insultar a un colectivo. Es poco ético decir "gusanera fascista".
— María (@MariaMsVz) January 8, 2026
Es tan irracional q pases de la parte al todo como cuando otros dicen q los q tienen ideología de izquierdas son corruptos y puteros tras los escándalos de Ábalos.
El progre Antonio Maestre arremete contra los venezolanos que viven en España en un infame artículo cargado de odio y xenofobia: “El mayor error del gobierno socialista de estos años es haber sido tan laxo con la concesión de asilo a una caterva de fascistas que representan lo… pic.twitter.com/nBWdJN0wlB
— Sr.Liberal (@SrLiberal) January 7, 2026
Llamar caterva de fascistas a la comunidad venezolana afincada en España me parece una exageración. Muchos de los que están en esa imagen son simples trabajadores que han tenido que emigrar, muy a su pesar por las condiciones de vida provocadas por el régimen chavista.
— Santo Malaquías 💚 (@SantoMalaquias) January 7, 2026
Las reacciones críticas siguen un patrón observable: inicialmente, figuras de la izquierda española defendieron a Maduro invocando principios de derecho internacional, como la soberanía y la no injerencia, minimizando -cuando no ignorando- las acusaciones de autoritarismo contra su régimen. Sin embargo, al constatar las celebraciones masivas entre la diáspora venezolana por la neutralización del dictador –vistas como un alivio colectivo tras años de sufrimiento–, el tono vira hacia el ataque personal contra los supervivientes del tirano. Se les reprocha «no saber pensar bien», tachándolos de fascistas o parásitos, pese a haber sido víctimas directas de las políticas que esa misma izquierda parece empeñada en relativizar por afinidad ideológica.
Esta doble moral es el eje central de las denuncias: mientras se promueve la inmigración como valor progresista, se aplica un filtro político que deslegitima a quienes no alinean con sus visiones.
Ni Maestre ni La Sexta han respondido oficialmente, pero el eco en redes sugiere que el debate está lejos de apagarse.





