Berlín intenta recuperar hoy jueves la normalidad tras sufrir el apagón más largo de su historia reciente, un ataque que la prensa alemana califica ya de «alerta máxima» para la seguridad nacional. El grupo de extrema izquierda Vulkangruppeha publicado un nuevo manifiesto, confirmado como auténtico por los servicios de inteligencia, en el que no solo reivindican el sabotaje incendiario contra el suministro eléctrico de la capital, sino que lanzan una advertencia directa sobre futuros ataques a infraestructuras críticas.
La prensa germana amanece hoy con el foco puesto en la extrema vulnerabilidad de la capital ante lo que ya se investiga como terrorismo doméstico. El semanario Der Spiegel informa de que la Fiscalía Federal (Generalbundesanwalt) ha asumido oficialmente el caso bajo los cargos de pertenencia a organización terrorista y sabotaje inconstitucional, señalando una «profesionalidad alarmante» en el incendio provocado en el puente de cables sobre el canal de Teltow. Por su parte, el diario Bild recoge extractos del comunicado publicado en un portal web donde el Vulkangruppe se burla de las sospechas que inicialmente apuntaban a Rusia. En la misma nota, el grupo asegura que el sabotaje es una respuesta interna contra el sistema energético y el «capitalismo climático».
Berlín, el «talón de Aquiles» energético
La crisis ha escalado también al terreno político. El diario Die Zeit destaca el «shock» de la sociedad berlinesa al comprobar lo sencillo que resulta paralizar distritos enteros como Zehlendorf y Lichterfelde. El medio informa de que el alcalde de Berlín, Kai Wegner, está siendo objeto de duras críticas por la falta de resiliencia de la red eléctrica, mientras miles de personas han pasado cuatro días sin calefacción bajo temperaturas de hasta -8 grados.
Aunque el servicio de Stromnetz Berlin ha restablecido el suministro hoy en la mayoría de los 45.000 hogares afectados, las autoridades mantienen el estado de alerta ante la amenaza del Vulkangruppe de que este sabotaje es «solo el principio» de su campaña contra la red energética.





