Sociedad Civil Catalana (SCC) ha reaccionado con dureza ante el encuentro mantenido entre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder de ERC, Oriol Junqueras, para negociar el nuevo modelo de financiación autonómica. Para la entidad constitucionalista, este movimiento supone una «renuncia expresa a los valores constitucionales» y un desafío directo a la convivencia democrática.
Desde SCC denuncian que Sánchez no busca un acuerdo basado en el interés general de todas las comunidades autónomas, sino un «enésimo balón de oxígeno» para mantenerse en el poder. La entidad subraya la «indignidad» de recibir con honores en la Moncloa a un líder secesionista que, recuerdan, sigue inhabilitado por malversación a pesar de las medidas de gracia recibidas.
«Poner la alfombra roja a quien no acata el Estado de derecho es un ejercicio de impostura para apurar una legislatura a la deriva», señalan desde la asociación a través de un comunicado oficial.
El factor presupuestario y Salvador Illa
La organización vincula este acercamiento con la política catalana, señalando que el acuerdo no responde a una mejora real del sistema de financiación plural, sino a una estrategia para facilitar la aprobación de los Presupuestos de la Generalitat de Salvador Illa. Según SCC, el Gobierno está priorizando los intereses del «nacionalismo separatista» por encima de la solidaridad entre territorios.
Elecciones anticipadas
Ante lo que consideran una situación «insostenible», Sociedad Civil Catalana hace un llamamiento a la responsabilidad institucional. La entidad defiende que el sistema de financiación debe acordarse de forma conjunta entre todas las autonomías y no mediante pactos bilaterales con partidos minoritarios.
Finalmente, el comunicado concluye con una petición clara: ante la deriva de la legislatura y la dependencia de fuerzas que desafían el orden constitucional, cualquier gobernante responsable debería «convocar elecciones» en lugar de ceder ante el secesionismo.





