El Ayuntamiento de Barcelona, bajo Jaume Collboni (PSC), ha impulsado el cambio de nombre de la Plaza Urquinaona para eliminar la referencia al obispo José María Urquinaona y Bidot, proponiendo honrar a Francesc Ferrer i Guàrdia, pedagogo -de adscripción masona- ejecutado en 1909. La iniciativa, respaldada por Junts, se ampara en la ley de memoria democrática, pero genera rechazo por considerarse un «ataque laicista a la tradición religiosa de la ciudad.
Historiadores como César Alcalá destacan que Urquinaona fue un «obispo de la paz» que medió en conflictos obreros, promovió la caridad cristiana y coronó a la Virgen de Montserrat como patrona de Cataluña.
Se impulsa cambiar el nombre de la plaza Urquinaona (obispo Urquinaona) en Barcelona.
— Observatorio Libertad Religiosa (@olreligiosa) January 15, 2026
📢Pedimos a Collboni que lo frene.
📲Firma y difunde🔁https://t.co/WFPhbuUVoa
🛐#LibertadReligiosa
Urquinaona (1814-1883), obispo de Barcelona de 1878 a 1883, defendió el proteccionismo para proteger la industria textil y los obreros, fomentó asociaciones como Amigos de los Obreros y dialogó con instituciones burguesas. El historiador César Alcalá, por su parte, ha criticado que el nacionalismo catalán pretenda «erradicar» su nombre, recordando cambios similares durante la Guerra Civil (renombrada Plaza Ferrer i Guàrdia en 1937, restaurada en 1939).
La petición del Observatorio para la Libertad Religiosa exige no cambiar el nombre, argumentando que busca «eliminar la religión del ámbito público». Ya ha recogido firmas contra esta «agenda laicista radical» que incluye suprimir plazas de santos y elementos religiosos en eventos públicos.
Alcalá lo tiene claro claro: se trata de «erradicar» a un obispo que medió entre obreros y burguesía, que defendió el trabajo y la paz social, para «imponer una narrativa laicista y nacionalista que prefiere olvidar esa parte del pasado compartido.«





