Adif ha decretado la suspensión total de toda la circulación de Rodalies de Catalunya. No se trata de una línea concreta ni de un corte parcial: toda la red queda paralizada de forma indefinida mientras se realizan inspecciones exhaustivas de vías, catenarias, señales y estructuras tras el temporal y dos descarrilamientos consecutivos.
🔴 Adif manté suspesa la circulació ferroviaria a l’àmbit de Rodalies de Catalunya degut als efectes causats pel temporal a la infraestructura.
— Rodalies Catalunya (@rodalies) January 21, 2026
El restabliment del servei es produirà un cop es finalitzi el reconeixement de la infraestructura.
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El servei de Rodalies queda temporalment suspès fins que es pugui comprovar que el servei es pot reprendre amb total seguretat en tot el sistema.
— Govern de Catalunya (@govern) January 21, 2026
ℹ️Planifica el teu trajecte: https://t.co/DOwzjDQrSX https://t.co/iOv32CYsqz
Los descarrilamientos que han precipitado el colapso
- Gelida (línea R4): un tren de Rodalies descarriló al chocar contra un muro caído por el temporal. El accidente dejó un fallecido y cinco heridos graves. El convoy quedó volcado y bloqueó la vía durante horas.
- Maçanet-Massanes (línea R11): otro tren descarriló por el impacto contra una roca desprendida en la zona. Aunque no hubo víctimas mortales, el incidente agravó el caos y obligó a cortar la circulación en el tramo.
Sabem que avui és un dia complicat per a moltes persones. Posem totes les facilitats possibles a la mobilitat imprescindible mentre es manté el tall preventiu a Rodalies.
— Albert Dalmau Miranda (@AlbertDalmau) January 21, 2026
Seguim treballant per preservar la seguretat i restablir el servei amb totes les garanties. https://t.co/VozHVdROr6
Estos dos sucesos, ocurridos en menos de 24 horas, se suman a los daños generalizados del temporal: inundaciones, desprendimientos, catenarias caídas y vías inundadas en varios puntos de las comarcas de Barcelona, Girona y Tarragona. Adif ha optado por el cierre preventivo total para evitar más riesgos, lo que afecta a las líneas R1, R2, R3, R4, R11 y R15, entre otras.
ℹ Arran de l’aturada del servei de Rodalies a tot Catalunya pel sinistre de Gelida d’ahir, i amb la previsió d’un increment de la mobilitat viària, s’han aixecat les barreres dels peatges de la C-32 sud en ambdós sentits de la marxa. pic.twitter.com/Xn7Y6p77Jm
— Trànsit (@transit) January 21, 2026
Miles de usuarios atrapados y enfado creciente
Estaciones como Sants, Plaça Catalunya, Arc de Triomf, Fabra i Puig o Sant Andreu Comtal se han convertido en auténticos campos de refugiados: pantallas vacías, megafonía anunciando “sin servicio” y colas interminables para buses de sustitución saturados. El metro y los Ferrocarrils de la Generalitat absorben parte de la demanda, pero el colapso es evidente. Miles de personas llegan tarde al trabajo, pierden citas médicas o se ven obligadas a pagar taxis carísimos.
Vergonya de @govern com poden aturar un Pais i deixa'l sense xarxa de @rodalies ?
— FarGroc (@FarGroc) January 21, 2026
Perquè no fan la feina. Zero política de prevenció un desastre més.
El DESATRE DE @govern de TOTHOM!!@socialistes_cat + @Esquerra_ERC
Ep! sobretot nou finançament: 24€ més per persona i any.
1/3 ¡OTRO DESCARRILAMIENTO EN GÉLIDA! 😡🚂💥
— GRE (@EspanyaGr) January 21, 2026
Tren de Rodalies descarrilado en Barcelona por vías en ruinas y mantenimiento ZERO. ¡Esto ya no es un accidente, es NEGLIGENCIA CRIMINAL REITERADA!
España se degrada a pasos agigantados: ya no somos potencia ni tenemos perspectivas. pic.twitter.com/YmAEcBkTeo
Alucino que en todas las apps saliera todo normal…que nos hemos enterado por el boca a boca! Sin transporte alternativo más allá de Tarragona, teniendo que coger el coche, con poco margen de maniobra (COMO SIEMPRE) y comerte todo el caos de Barcelona.
— Kerrie (@Kerrian09) January 21, 2026
Un descrédito que ya no tiene vuelta atrás
Este colapso no es una fatalidad meteorológica: es el resultado previsible de años de infraestructuras infra-financiadas, mantenimiento deficiente y una administración central que parece más preocupada por titulares que por seguridad real. La tragedia de Adamuz del domingo pasado, con 41 fallecidos por posible fallo en vía, ya debería haber sido la llamada de atención definitiva. En cambio, en Catalunya seguimos con descarrilamientos mortales, suspensiones indefinidas y usuarios tratados como rehenes de un sistema en ruinas.
Los ciudadanos están hartos de excusas, de “imprevistos” y de promesas incumplidas. Exigen dimisiones, auditorías independientes y un plan de choque real con inversión masiva. Si no se actúa ya, el descrédito de Adif y del Gobierno central será irreversible y el enfado ciudadano, que ya es palpable, se convertirá en un rechazo masivo y organizado contra una gestión que, literalmente, pone en peligro vidas todos los días.





