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Trump sacude los cimientos de la OTAN en Davos. Estas han sido sus frases más polémicas

En su discurso en el Foro Económico Mundial, el presidente estadounidense ha criticado duramente la gestión europea en migración y gasto, mientras ha insistido en que solo Washington puede asegurar Groenlandia sin usar la fuerza.

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Trump sacude Davos: Europa va en la "dirección equivocada" y Groenlandia debe ser de EE.UU

Trump ha regresado triunfante al Foro Económico Mundial en Davos. El presidente estadounidense no solo ha reivindicado los logros económicos de su administración —como la derrota definitiva de la inflación— sino que ha lanzado un mensaje claro a Europa, destacando sus errores actuales, y ha reafirmado la importancia vital de Groenlandia para la seguridad de Norteamérica.

Europa «no va en la dirección correcta»
Trump ha expresado su cariño por Europa, pero con la franqueza que le caracteriza: «Amo a Europa y quiero que a Europa le vaya bien, pero no va en la dirección correcta». Ha señalado los problemas que lastran al continente: «gasto público cada vez mayor, migración masiva sin control y importaciones extranjeras interminables». Estos factores, según Trump, han debilitado la economía y la identidad europea, en contraste con el modelo estadounidense de desregulación, independencia energética y control fronterizo estricto, que “ha impulsado un crecimiento robusto.”

“Ciertos lugares en Europa ya no son reconocibles, y no en un sentido positivo». Sus palabras resuenan como una llamada de atención a aliados que necesitan recalibrar sus políticas para competir en un mundo cada vez más desafiante. En un momento en que Europa lidia con estancamiento y tensiones internas, la visión de Trump ofrece un camino alternativo basado en la soberanía y la eficiencia.


El presidente ha dedicado una parte clave de su intervención a Groenlandia, reiterando que «ninguna otra nación o grupo de naciones está en posición de asegurar Groenlandia excepto Estados Unidos». Ha descrito la isla como «parte de Norteamérica» y esencial para contrarrestar amenazas de Rusia y China en el Ártico. Trump ha sido claro en su enfoque: «No usaremos la fuerza, lo haremos por las buenas», y ha calificado su propuesta como «un pequeño pedido sobre un gran pedazo de hielo», aseverando que Dinamarca ha sido «ingrata» pese a la protección estadounidense.

Groenlandia representa recursos vitales y una posición geopolítica clave. Trump ha asegurado que solo EE.UU. puede ofrecer la inversión y defensa necesarias, beneficiando no solo a América sino al Occidente entero. Aunque Dinamarca y Groenlandia han rechazado la idea, la propuesta de Trump abre un debate serio sobre soberanía en un mundo multipolar.


El recibimiento en Davos ha sido mixto: entusiasmo en el sector empresarial por las oportunidades que ofrece EE.UU., y resistencia en algunos círculos políticos europeos que prefieren el statu quo. Pero Trump ha logrado su objetivo: poner sobre la mesa debates esenciales sobre seguridad, economía y soberanía. Su visión audaz para Groenlandia y sus críticas a Europa no son disrupción gratuita, sino un recordatorio de que el liderazgo fuerte es clave para prosperar en un mundo incierto. Mientras la cumbre avanza, queda claro que Trump sigue siendo el centro de gravedad global.

María Riera
María Riera
Licenciada en Ciencias de la Información por la UCM.

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