Cataluña vive su segundo día consecutivo de parálisis casi absoluta en el transporte ferroviario de cercanías. Rodalies sigue suspendido en toda la red este jueves 22 de enero de 2026, a pesar de que el Govern había anunciado una reapertura progresiva desde las 06:00 horas. Adif y Renfe han confirmado que no circula ningún tren por “causas operativas” y revisiones exhaustivas de seguridad tras el accidente mortal en Gelida y los desperfectos del temporal Harry.
ℹ️Informació de servei sobre l'estat de la xarxa ferroviària de @rodalies. pic.twitter.com/QjbNslYPu2
— Govern de Catalunya (@govern) January 22, 2026
Gelida y Harry: el origen de una crisis sin final a la vista
El descarrilamiento del martes por la noche en Gelida (línea R4) —provocado por la caída de un muro de contención sobre la vía— dejó un maquinista fallecido (en prácticas, 28 años) y 37 heridos (cinco graves). Horas después, otro descarrilamiento sin víctimas en Maçanet-Massanes (R11) agravó la situación. El temporal Harry, con acumulaciones de hasta 240 l/m² en puntos como Ullastret, ha causado desprendimientos, inundaciones, daños en murallas históricas y cortes en carreteras secundarias.Adif mantiene el cierre preventivo para inspeccionar kilómetros de vía y descartar riesgos adicionales. La reapertura escalonada prometida por el Govern no se ha producido a primera hora: estaciones como Sants, Plaça Catalunya, Arc de Triomf o Sant Andreu Comtal siguen sin servicio, convertidas en focos de confusión y frustración masiva.
⚠️ No es presta servei per causes operatives.
— Rodalies Catalunya (@rodalies) January 22, 2026
ℹ️ Recomanem consultar els serveis alternatius als canal habituals de Rodalies de Catalunya i planificar el viatge amb mitjans de transport complementaris a https://t.co/qMkn6Rmcjl.
Carreteras y alternativas colapsadas
Con unos 400.000 usuarios diarios sin tren, el tráfico viario se ha disparado:
- AP-7 (tramo Martorell-Sant Sadurní d’Anoia) continúa cortada en sentido sur por evaluación de estabilidad del puente y talud.
- Carreteras secundarias con cortes intermitentes por desprendimientos, árboles caídos e inundaciones.
- Autobuses interurbanos y urbanos (TMB) con refuerzos pero saturados al máximo, colas interminables y tiempos de espera de hasta una hora.
- Metro y Ferrocarrils de la Generalitat absorben demanda extra, pero con aglomeraciones extremas.
- Taxis y VTC con precios dinámicos disparados por la alta demanda.
El perjuicio que están sufriendo los vecinos de #Badalona que utilizan @rodalies y del resto de Catalunya es infumable. No hay nadie al frente con un mínimo criterio, se ha creado un desconcierto total entre los usuarios y los propios trabajadores y todos van a padecer las…
— Xavier García Albiol (@Albiol_XG) January 22, 2026
Recomendación oficial: evitar desplazamientos no esenciales, priorizar teletrabajo y consultar apps en tiempo real (Moovit, Google Maps, Renfe, TMB) justo antes de salir. Los tiempos de viaje se multiplican fácilmente por dos o tres.
🔴Continua tallada l'AP-7. Si t'has de desplaçar, busca rutes alternatives o utilitza el transport públic que estigui disponible. https://t.co/qNSxqRolu8
— Mossos (@mossos) January 22, 2026
Un sistema al límite
El caos actual es la consecuencia previsible de una infraestructura saturada, mantenimiento insuficiente y una gestión central (Adif/Renfe) que ha priorizado el volumen de pasajeros sobre la seguridad y la resiliencia. El Govern catalán anuncia reaperturas “progresivas”, pero la realidad es que Rodalies sigue paralizado, los autobuses desbordados y las carreteras colapsadas.





