España no levanta cabeza en su crisis ferroviaria. Tras la tragedia de Adamuz (Córdoba) del domingo pasado —con más de 40 fallecidos y desaparecidos en la colisión entre un Iryo y un Alvia— y el descarrilamiento mortal en Gelida (un maquinista muerto y varios heridos), dos nuevos accidentes han golpeado la red este jueves 22 de enero de 2026.
🚨 Nuevo accidente ferroviario en Cartagena: tres heridos.
— José Ángel Antelo🇪🇸 (@JA_Antelo) January 22, 2026
Mientras Sánchez y Puente miran hacia otro lado, las infraestructuras se caen a pedazos.
La corrupción y la irresponsabilidad tienen consecuencias.
Ánimo y pronta recuperación a los heridos. pic.twitter.com/8Da3OWt1AA
Cartagena: un tren de FEVE choca frontalmente contra una grúa
Alrededor de las 12:00 horas, un tren de la línea Cartagena-Los Nietos (vía estrecha FEVE) ha chocado frontalmente contra el brazo de una grúa de construcción ajena a la infraestructura ferroviaria en el tramo Alumbres-La Unión (punto kilométrico 6,6, pedanía de Alumbres). El impacto ha afectado el frontal y un vagón, rompiendo cristales y dejando al menos tres o cuatro heridos leves (contusiones y cortes). No ha habido descarrilamiento ni vuelco, pero el tren ha quedado parado y la línea interrumpida.
Nuevo accidente ferroviario en Cartagena: un tren de pasajeros colisiona con una grúa y deja varios heridos.
— Vito Quiles (@vitoquiles) January 22, 2026
Los servicios de emergencias se acaban de desplazar a la zona para socorrer a los afectados. pic.twitter.com/4Ichq83Xpd
Adif atribuye el suceso a la “invasión del gálibo por una grúa ajena a la explotación ferroviaria”. Vecinos llevan años denunciando que este tramo es un “punto negro” por falta de señalización adecuada, barreras o semáforos en cruces a nivel y zonas de obras. El accidente ha movilizado al 112, bomberos, Guardia Civil, Policía Local y servicios sanitarios del 061.
Otro accidente en las vías: Una máquina que revisaba la línea de Manresa choca contra una roca en Sant Guim https://t.co/9SD4gr9AWI
— Marta Pastor (@MartaPastor) January 22, 2026
Sant Guim de Freixenet: una máquina de Adif colisiona contra una roca
En paralelo, durante las inspecciones intensivas tras Gelida, una máquina de mantenimiento de Adif que revisaba la línea de Manresa ha colisionado contra una roca caída sobre las vías en un tramo en trinchera en Sant Guim de Freixenet (Lleida). La máquina circulaba a velocidad reducida (marcha blanca) para detectar riesgos en vías, taludes e infraestructura, pero el desprendimiento —posiblemente agravado por el temporal Harry— la ha golpeado frontalmente.
No ha habido heridos, pero la máquina ha resultado dañada y ha quedado parada varias horas. Hacia las 07:30 ha sido trasladada a la estación de Cervera para reparaciones, y Adif ha enviado otra máquina para completar la inspección y retirar la roca. La entidad pública ha destacado que el incidente “puso de manifiesto un peligro en la línea de Manresa que, sin la inspección por parte de Adif, podría haber tenido consecuencias mucho más graves si hubiera sido un tren de pasajeros”.
Varios residentes locales alertaban desde hace tiempo de desprendimientos recurrentes en taludes sin regulación suficiente, un problema crónico en líneas convencionales.
Óscar Puente anunció hace 3 meses que el AVE Madrid-Barcelona iría a 350km/h porque el actual trazado lo permite.
— Ismael Sirio López Martín (@ismaelquesada) January 20, 2026
Hoy Adif baja a 160km/h el límite de velocidad en 1/4 parte de la línea Madrid-Barcelona por el estado de las vías.
¿Pero a quién tenemos al mando en este país? pic.twitter.com/yJuQbiQ7vn
Un patrón de negligencia que no cesa
Estos dos accidentes —un choque frontal por invasión externa sin coordinación y una colisión por desprendimiento no detectado a tiempo— refuerzan el patrón alarmante: líneas convencionales vulnerables, taludes sin control, señalización insuficiente y respuestas siempre reactivas. Mientras Adif y Renfe se centran en la alta velocidad saturada, las vías regionales y de mantenimiento acumulan riesgos evitables que cuestan vidas y confianza.
La gestión de esta cadena de sucesos —desde Adamuz hasta hoy— muestra improvisación, minimización y una priorización del volumen sobre la prevención. Los ciudadanos exigen auditorías independientes, inversión real en señalización, mantenimiento de taludes y coordinación estricta con obras externas. Si no se actúa con urgencia, el siguiente choque no será “leve”. España no puede seguir acumulando “incidencias” que ponen en jaque la seguridad de todos.





