Cataluña sigue atrapada en un caos ferroviario que ya dura dos días. El pasado miércoles 21 de enero de 2026, el Govern de la Generalitat, junto con Protección Civil, decretó la suspensión total del servicio de Rodalies en toda Cataluña tras el accidente mortal en Gelida, el descarrilamiento en Maçanet-Massanes y los daños del temporal Harry. Desde entonces, oficialmente, no debe circular ningún tren por causas operativas y de seguridad, mientras se realizan revisiones exhaustivas de vías e infraestructuras.
Sin embargo, Renfe y Adif han comenzado a permitir circulaciones parciales e irregulares en varias líneas sin haber levantado formalmente la suspensión ni haber comunicado una reapertura escalonada clara. Esto genera una contradicción flagrante y una confusión masiva para los usuarios.
El resultado: estaciones vacías con megafonías anunciando “sin servicio”, mientras algunos trenes pasan de forma esporádica; apps oficiales que muestran horarios irreales o contradictorios; y miles de usuarios que no saben si hay tren o no, ni cuándo ni dónde.
⚠️ Aquest dissabte hi ha afectacions importants al servei de @Rodalies.
— Generalitat de Catalunya (@gencat) January 24, 2026
Consulteu-ne l'estat abans de desplaçar-vos 👉 https://t.co/Kw9BuaQK8w
🚧 Es faran revisions exhaustives a la infraestructures per evitar despreniments del terreny. pic.twitter.com/xDvc1S3NZr
Colapso en el resto de la movilidad
Con 400.000 usuarios diarios sin alternativa fiable, el trasvase masivo al vehículo privado y a otros medios ha provocado:
- Carreteras: AP-7 cortada en sentido sur (Martorell-Sant Sadurní d’Anoia) por inestabilidad del puente y talud. Accesos a Barcelona (C-31, C-32) con congestiones extremas y colas de más de una hora.
- Autobuses y metro: TMB ha reforzado líneas, pero los vehículos van saturados y las colas superan los 60 minutos. Metro y FGC absorben demanda extra, pero con aglomeraciones peligrosas.
- Taxis y VTC: precios dinámicos disparados (hasta 2-3 veces lo normal) por la alta demanda.
El Govern recomienda evitar desplazamientos no esenciales y priorizar el teletrabajo, pero miles de trabajadores sin opción se encuentran atrapados en un caos que dura ya dos días.
Las reacciones en la red social X reflejan el enfado generalizado, con usuarios e influencers denunciando la descoordinación y el impacto en la vida diaria:
Despropòsit total, el suposat govern de Catalunya no soluciona res, així estem depenent la mobilitat essencial d'un govern superat per la situació. https://t.co/fY8P2A3lFw
— Afectats Rodalies (@AfectRodalies) January 24, 2026
Un día más con el sistema ferroviario paralizado en Cataluña.
— Ignacio Garriga (@Igarrigavaz) January 24, 2026
Un día más sin asumir responsabilidades por su gestión criminal y por llevar a España al colapso.
No queremos comparecencias ni ruedas de prensa: queremos dimisiones y responsabilidades penales. https://t.co/sXM4Fm2GNu
🤔 Una revisió fake, un Govern mentider.
— Sergi Maraña (@SergiMaranya) January 23, 2026
Que en 48 hores de revisió de les vies i de l’entorn per on circulen els trens de Rodalies no es podia garantir la seguretat del servei ho sap tothom amb dos dits de front. Dècades de deixadesa no se solucionen amb una revisió visual i… pic.twitter.com/W5x4wka08E
🚄S’han gastat milers de milions en una xarxa d’AVE sobredimensionada mentre abandonaven Rodalies.
— Nicia 🌍🚲🚋🚍🚇🌳 (@Terra_Futur) January 23, 2026
🚆🚧Avui no poden mantenir l’AVE i Rodalies cau a trossos.
No és mala sort: és un desastre de gestió. I els responsables tenen noms i cognoms.
Cal passar comptes ⚖️🧑⚖️ pic.twitter.com/txsoROn4rm
Un sistema roto y una gestión que genera desconfianza
Este episodio no es solo meteorológico: es la consecuencia de una infraestructura saturada, mantenimiento insuficiente y una descoordinación crónica entre Generalitat, Adif y Renfe. El Govern ordena suspensión total, pero Renfe y Adif incumplen parcialmente sin comunicar claramente la reapertura. El resultado: usuarios sin información fiable, tiempo perdido y un colapso generalizado en toda la movilidad. Catalunya necesita inversión urgente, protocolos preventivos claros y una cadena de mando definida.
Mientras tanto, el caos continúa y la confianza en el sistema se erosiona cada día más. ¿Cuántos días más de descoordinación harán falta para que alguien asuma responsabilidades reales?





