El ejercicio 2025 pasará a la historia de CaixaBank como el año de la consolidación de su liderazgo financiero en España. La entidad ha presentado hoy unos resultados que arrojan un beneficio neto de 5.891 millones de euros, lo que supone un incremento del 1,8% respecto al año anterior. Unas cifras que llegan impulsadas por un crecimiento sólido del negocio y una actividad comercial que no ha frenado a pesar de la estabilización de los tipos de interés.
El motor del crecimiento: más allá de los tipos
A diferencia de otros ejercicios donde el margen de intereses por la política del BCE era el único protagonista, en 2025 CaixaBank ha demostrado la fuerza de su modelo de banca universal. El crecimiento se ha cimentado en un aumento del volumen de negocio, con una gestión eficiente de los recursos de clientes y un impulso notable en la concesión de crédito a empresas y familias.
El consejero delegado de la entidad, Gonzalo Gortázar, ha destacado la resiliencia del balance y la capacidad del banco para generar capital de forma recurrente, lo que les permite afrontar el nuevo Plan Estratégico con una posición de absoluta ventaja competitiva.
CaixaBank obté un benefici net de 5.891 M€ el 2025, un 1,8% més, gràcies al fort creixement del negoci i a una solidesa financera que s’ha reforçat al llarg de l’any.
— CaixaBank (@caixabank_cat) January 30, 2026
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Un «lluvia» de dividendos: 3.255 millones para los accionistas
La noticia que más impacto ha tenido en el parqué madrileño no ha sido solo el beneficio, sino cómo se va a repartir. CaixaBank ha confirmado su intención de distribuir un dividendo en efectivo de 3.255 millones de euros, lo que equivale a un payout del 55%.
Esta retribución beneficia directamente a sus más de 550.000 accionistas, pero tiene un impacto social y económico muy concreto: una parte sustancial de este dinero irá a parar a la Fundación «la Caixa» para financiar su obra social y al Estado, a través del FROB, revirtiendo así parte de la rentabilidad en la sociedad civil y las arcas públicas.
Solidez ante la incertidumbre
Con una rentabilidad sobre fondos propios (ROE) que se mantiene en niveles de doble dígito y una ratio de morosidad controlada, CaixaBank cierra 2025 como el gran transatlántico del Ibex 35. El reto para 2026 será mantener estas cotas de eficiencia en un entorno donde se espera que la política monetaria empiece a enfriarse, obligando a los bancos a volver a la «guerra por el cliente» más tradicional.






