La presentación de resultados de CaixaBank —con un beneficio récord de 5.891 millones de euros en 2025— ha servido de escenario para un duro diagnóstico sobre uno de los mayores males de la economía española: la vivienda. Su consejero delegado, Gonzalo Gortázar, no ha evitado el cuerpo a cuerpo político y ha señalado directamente la falta de entendimiento entre el PSOE y el PP como causa principal del bloqueo inmobiliario.
Para Gortázar, España no se enfrenta a una burbuja especulativa como la de 2008, sino a un desequilibrio estructural entre oferta y demanda. «Se crean más hogares de los que se construyen», advirtió, recordando que el déficit de viviendas en España ya ronda las 700.000 unidades.
Liberalizar suelo y agilizar trámites
El ejecutivo de CaixaBank, según recoge El Mundo, fue tajante al señalar que la solución no vendrá de la mano de más fondos públicos, que son «insuficientes», sino de la estabilidad regulatoria que atraiga la inversión privada. «Tenemos un problema de coordinación entre administraciones de distinto color político», lamentó, instando a las comunidades autónomas y al Gobierno central a pactar un marco de estabilidad que dure «20 o 30 años».
En un mensaje de claro corte liberal, Gortázar puso el foco en la burocracia y la escasez de suelo finalista. Según el directivo, es urgente liberalizar suelo y acabar con procesos administrativos que se dilatan durante casi una década. «Para construir hace falta suelo y procesos que no duren ocho años», subrayó, señalando este «cuello de botella» como un riesgo real para el crecimiento económico y la paz social.
Hipotecas al alza pero seguras
Pese al panorama sombrío en cuanto al acceso, CaixaBank descarta riesgos para el sistema financiero. El endeudamiento de las familias se ha reducido a la mitad desde la anterior crisis y el predominio de las hipotecas a tipo fijo actúa como escudo. No obstante, Gortázar adelantó que el precio de las hipotecas tenderá a subir debido al incremento de los tipos a largo plazo, aunque el mercado español sigue mostrando una competitividad mayor que la media de la Eurozona.
Respecto a la inmigración, el CEO de la entidad recordó que son un factor «clave para el crecimiento», aunque matizó la necesidad de realizar procesos de regularización ordenados para garantizar la asimilación social.





