Ibai Llanos se ha consolidado como uno de los casos de transformación física más comentados en internet: tras haber pesado entre 165 y 167 kilos, el streamer vasco habla sin tapujos de un cambio que, según él, era inevitable.
Problemas de salud
En una entrevista reciente con Jordi Wild, Llanos ha afirmado que, de no haber seguido ese camino, “podría haber muerto”. Su cambio físico no se debió a razones estéticas, sino médicas. El streamer contó que llegó a dormir con un respirador por las apneas, llegando a unas 40 por noche, y que al principio se quitaba la máscara sin darse cuenta. Según relata, una endocrina le advirtió con claridad: si no modificaba sus hábitos en uno o dos años, su salud corría un grave peligro, incluso llegando a necesitar cirugía.
La clave de su rutina
Una de las claves del método de Ibai Llanos fue caminar y cuidar la alimentación. “Lo que más me ayudó fue salir a caminar por Sant Cugat; con 6.000 o 7.000 pasos diarios empecé a perder peso”, confesó.
Ibai destaca que añadir un par de entrenamientos de fuerza por semana es clave para mantener la musculatura y no perder fuerza. En cuanto a la dieta, aclara que no se trata de “contar garbanzos”, sino de alimentarse de forma saludable: “Buscaba lo que mejor me nutría: carne, pescado, verduras, fibra, huevos…”, explicó.
Salud mental
Ibai también resalta la importancia de la salud mental. El streamer habla de la ansiedad, de usar la comida como “vía de escape” y de cómo le frustraba que insistieran en que debía cuidarse. “Me daban ganas de comer más… Pensaba: ‘Que os den, ahora me voy a comer siete donuts’”, confesó.
Aunque contó con apoyo profesional, Ibai resume su transformación en tres pilares: comer de manera equilibrada sin obsesionarse, dar paseos diarios como ejercicio cardiovascular y añadir fuerza para ganar músculo. Como él mismo reconoce, no se trata de perfección, sino de constancia y compromiso con uno mismo.




