La reciente sentencia de un tribunal norteamericano condenando a un psicólogo y a un cirujano plástico a indemnizar con dos millones de dólares a una mujer a la que se le extirparon los senos a la edad de 16 años, ha tenido un gran impacto en USA, país líder en este tipo de intervenciones.
La sentencia cuestiona el consentimiento informado, por falta de información sobre los riesgos y la utilización del chantaje emocional del riesgo de suicidio para convencer a los padres. Este riesgo ha sido puesto en duda por evidencias médicas , lo que ha llevado a entidades médicas a cambiar de postura respecto al proceso de transición entre menores.
El impacto de la sentencia sobre asociaciones médicas ha sido inmediato. La Sociedad Estadounidense de Cirujanos Plásticos (ASPS), hasta ahora favorable a estas intervenciones, causó sensación en la comunidad médica cuando tras la sentencia recomendó que «los cirujanos retrasen la cirugía de mama/torax, genital y facial relacionada con el género hasta que el paciente tenga, al menos, 19 años. Después de revisar la ciencia que respalda la medicina de género pediátrica, la ASPS concluye que «no hay evidencia suficiente que demostrara una relación riesgo beneficio favorable para la vía de intervenciones endocrinas quirúrgicas relacionadas con el género en niños y adolescentes».
Según diversos medios estadounidenses varias docenas más de demandas están en trámite. Las clínicas y profesionales tan laxos en el análisis de los riesgos-beneficios para los pacientes , habrán de evaluar el riesgo beneficio para sus bolsillos.
Aunque en España la transición de género en menores es menos frecuente que en USA , la sentencia y el posicionamiento de entidades como la ASPS tendrá repercusión en nuestro país.





