Un hito para el gas renovable en España
Veolia ha dado un paso relevante en la descarbonización industrial con la primera producción e inyección de biometano a partir de residuos industriales líquidos en España. El proyecto se ubica en Palos de la Frontera (Huelva), dentro de las instalaciones de Gunvor, y destaca por su enfoque: transformar un flujo residual complejo en gas renovable apto para la red.
Economía circular aplicada: del residuo a energía útil
El valor del proyecto está en su lógica de economía circular. La instalación trata 105 m³ diarios de efluentes industriales líquidos y cuenta con capacidad para producir más de 8.000 m³ al día de biometano, lo que equivale —según la compañía— a más de 32 GWh anuales, una energía comparable al consumo aproximado de unas 9.000 viviendas. Veolia indica, además, que el sistema de inyección a red quedó completado en diciembre de 2025, permitiendo que esta energía renovable se incorpore al suministro existente.

Impacto ambiental: beneficios cuantificables
La iniciativa también se presenta como una solución con impacto ambiental medible. Según Veolia, el proyecto permitirá evitar más de 8.000 toneladas de CO₂ al año, una reducción equivalente a retirar de la circulación alrededor de 4.000 vehículos. En un momento en el que la industria busca reducir emisiones sin perder competitividad, la valorización energética de residuos ofrece una doble ventaja: mejora la gestión ambiental y genera un recurso energético local.
Tecnología y calidad de red: el salto al biometano
Veolia subraya el uso de soluciones propias para garantizar un biometano con calidad “de red”. El proceso integra digestión con membranas (Memthane®), desulfuración biológica (Sulfothane™) y purificación final (MemGas™). Este conjunto permite pasar del residuo líquido a un gas renovable con especificaciones adecuadas para su distribución.
Proyección: un modelo replicable para la industria
Con este proyecto, Veolia refuerza su posicionamiento en España en el ámbito de los gases renovables y demuestra que el biometano no es solo una alternativa vinculada a residuos agroganaderos: también puede producirse desde el entorno industrial. En suma, un ejemplo tangible de cómo la innovación aplicada puede convertir un problema ambiental en energía descarbonizada, con capacidad de inspirar soluciones similares en otros polos industriales.





