La cantante Rosalía se encuentra en el centro de la polémica después de aparecer fumando durante una entrevista en Special People Club, el videopodcast de la youtuber Esty Quesada, conocida como Soy una pringada.
Aunque en la edición posterior su mano fue pixelada para ocultar el cigarrillo, Nofumadores.org ha presentado una denuncia contra el pódcast, distribuido en la plataforma Podimo, y contra la cantante «por el consumo de tabaco durante una entrevista difundida en plataformas digitales y posteriormente amplificada en redes sociales».
Posible vulneración de la normativa
Según la asociación, la edición de la imagen «no elimina la infracción ni el daño causado, ya que el acto de fumar se sigue verbalizando explícitamente y el humo continúa siendo visible durante la escena». Por ello, sostiene que en la entrevista se produce una triple vulneración de la normativa vigente:
1. Fumar en un espacio interior cerrado, que a su juicio encaja en la categoría de centro de trabajo.
2. Incumplimiento del artículo 9 de la Ley 28/2005, que prohíbe expresamente que en los medios de comunicación y en los servicios de la sociedad de la información los presentadores, colaboradores o invitados aparezcan fumando o muestren, directa o indirectamente, marcas de productos del tabaco.
3. Posible vulneración de la Ley General de Comunicación Audiovisual, específicamente su artículo 17, que prohíbe cualquier comunicación comercial, promoción o exhibición de productos del tabaco en contenidos audiovisuales y en redes sociales, incluidos aquellos difundidos a través de plataformas digitales y servicios bajo demanda.
La asociación
La presidenta de la asociación, Raquel Fernández Medina, sostiene que la edición mediante pixelado «no neutraliza el mensaje ni el acto de fumar: el consumo sigue siendo reconocible, se normaliza y se legitima, y el efecto final es el mismo, una promoción implícita del tabaco en un formato dirigido a audiencias jóvenes y protagonizado por una figura con millones de seguidores en todo el mundo».
La plataforma advierte del grave impacto que este tipo de conductas puede tener en menores y jóvenes y lamenta el problema ético que, a su juicio, supone banalizar el consumo de tabaco «como un gesto estético o admirativo» en formatos de amplio alcance entre la población juvenil.
«Rosalía es una figura pública con una enorme capacidad de influencia entre adolescentes y jóvenes, un colectivo especialmente vulnerable a los procesos de renormalización del tabaco y la nicotina», alerta la plataforma. «Los derechos a la creación y a la expresión no pueden estar por encima del derecho a la salud, especialmente cuando hablamos de menores», concluye Fernández Medina.
La asociación no descarta que el caso derive en sanciones legales si se confirma el incumplimiento de la normativa. Mientras tanto, la denuncia ha generado un amplio debate en redes sociales sobre el papel de las celebridades y la influencia de sus conductas sobre menores y adolescentes.




