La reciente aparición de una plataforma cívica impulsada por diversos perfiles del ámbito independentista más conservador y escéptico con la inmigración ha generado especulaciones sobre su posible vinculación con Aliança Catalana. Sin embargo, la formación de Orriols no participa en esta iniciativa ni pretende formar parte de su estructura organizativa ni representativa
La plataforma, presentada como un «proyecto ciudadano» orientado a las próximas elecciones municipales en Barcelona, cuenta con el apoyo de activistas, profesionales y figuras conocidas del espacio soberanista y guarda una relación más estrecha con el Front Nacional de Catalunya, en manifiesta reyerta con Aliança. Su manifiesto pone el foco en cuestiones como la inseguridad, el modelo económico de la ciudad o la preservación de la identidad cultural catalana. El proyecto responde a dinámicas ajenas a Aliança y no existe coordinación política ni electoral.
El partido viene defendiendo públicamente una estrategia basada en la consolidación de su propia marca política, descartando integrarse en candidaturas cívicas o coaliciones de carácter transversal en el ámbito municipal. Aliança solo se presentará como Aliança. La dirección considera que el crecimiento experimentado en los últimos tiempos exige mantener una identidad reconocible y una implantación territorial basada en estructuras propias.
Su proyecto para Barcelona seguirá, llegado el momento, los canales orgánicos habituales del partido y no se articulará mediante plataformas externas.
La aparición de nuevas plataformas o movimientos vinculados al espacio independentista identitario refleja las tensiones existentes dentro de este sector político, donde conviven sensibilidades, intereses y estrategias distintas.
Barcelona se convertirá en un escenario clave para medir el peso real de cada propuesta política. Por ahora, Aliança Catalana mantiene su hoja de ruta propia y marca distancia respecto a iniciativas que no forman parte de su proyecto. Las encuestas les vaticinan ya un holgado apoyo para penetrar en el ayuntamiento de la capital.




