El mercado laboral catalán se enfrenta a un reto estructural que amenaza la producción y el crecimiento. Según los últimos datos del Institut d’Estadística de Catalunya (Idescat) correspondientes al cuarto trimestre de 2025, casi la mitad de los establecimientos empresariales (46,6%) declaran haber tenido serias dificultades para cubrir puestos de trabajo en los últimos tres años. La situación es especialmente crítica en la industria y la hostelería, donde el porcentaje de empresas afectadas escala hasta el 54,5%.
¿Por qué no se cubren las vacantes?
Las empresas señalan causas muy claras para este desajuste entre oferta y demanda. Según el comunicado de la Generalitat e Idescat:
- Falta de candidatos: Es la causa principal para el 77,5% de los establecimientos.
- Falta de competencias técnicas: Un 62,2% no encuentra personal con los conocimientos específicos necesarios.
- Desajuste formativo: El 55,1% apunta a problemas de sobrecualificación o infracualificación.
- Condiciones laborales: En el caso específico de la hostelería, el 69% de las empresas reconoce que la jornada, la falta de flexibilidad o la imposibilidad de teletrabajar dificultan la contratación.
Los perfiles más buscados y difíciles de encontrar
La dificultad varía según el sector, pero hay perfiles que se han convertido en verdaderos «objetivos imposibles» para los reclutadores en Cataluña:
- Industria y Construcción: Operadores de instalaciones, maquinaria y montadores.
- Hostelería: Trabajadores de restauración, agencias de viajes y recepcionistas de hoteles (81,6% de dificultad).
- Comercio: Agentes comerciales, venedores y profesionales del marketing y logística.
Impacto directo en el negocio
Este problema no es solo estadístico; tiene consecuencias reales en la economía. El 65,5% de los establecimientos afectados asegura que su producción o el funcionamiento de su negocio se ha visto «bastante o muy afectado» por la falta de personal. En las pequeñas empresas (menos de 10 empleados) y en la construcción, este impacto negativo supera incluso el 74%.
Para intentar paliar esta situación, el tejido empresarial catalán está apostando por la formación interna. Durante el año 2025, el 70,3% de los establecimientos realizaron actividades formativas para sus empleados, centrándose principalmente en conocimientos específicos del puesto de trabajo (91%) e informática (53,5%).




