La familia de Antonio Tejero, fallecido el pasado mes de febrero, ha denunciado en un comunicado el rechazo del Arzobispo General Castrense, Juan Antonio Aznárez, a celebrar el funeral por el exteniente coronel de la Guardia Civil en la Catedral de las Fuerzas Armadas, en Madrid. En un comunicado, la familia de Tejero ha mostrado su «pesar y perplejidad» ante esta decisión, que les ha sido transmitida personalmente por el arzobispo.
«Las exequias constituyen un acto de piedad y consuelo para los vivos, no un juicio sobre la vida del difunto«, ha recordado la familia de Tejero en su comunicado, «la decisión de Monseñor Juan Antonio Aznárez Cobo, dependiente de la Subsecretaría de Defensa, ha sido recibida con gran dolor, al negar este consuelo espiritual a una familia con una larga y demostrada vinculación de servicio a las Fuerzas Armadas y Cuerpos de Seguridad del Estado».
«Presiones externas»
En la misma nota, la familia de Tejero, protagonista del intento de golpe de Estado del 23F, ha asegurado que ha recibido esta decisión «con el corazón herido». Y ha añadido: «Entendemos que dicha prohibición carece totalmente de fundamentos al no trasladarnos ninguna razón eclesial que sustente privar a un fiel del sufragio de la Iglesia en su propia sede diocesana». También han recordado que la decisión «afecta a la caridad cristiana al ser la despedida de un ser querido un acto de misericordia y un derecho espiritual, el cual parece haberse visto supeditado a consideraciones de índole temporal o política». Además, han subrayado, «contradice el espíritu evangélico y nos apalea observar cómo, en ocasiones, el temor humano parece prevalecer sobre los principios de justicia y verdad que deben regir esta institución».
«A pesar del dolor que esta decisión nos causa», ha concluido la familia Tejero, «nuestra fe permanece inquebrantable. Como cristianos practicantes, seguimos confiando y orando por una iglesia militante que sea fiel reflejo de la libertad evangélica, valiente ante las presiones externas y siempre acogedora con sus hijos, sin distinción«.





