EL lacerante silencio en el caso de las jugadoras de futbol iraní: las de la superioridad moral retratadas

equipo femenino de Irán
Equipo de fútbol femenino de Irán

EL caso de las jugadoras del equipo nacional iraní ha vuelto a poner de manifiesto la doble moral de una izquierda woke que alardea de lo que no tiene: superioridad moral. El silencio de personajes como Irene Montero o Ione Belarra, y otras dirigentes de la izquierda autodenominada feminista, expresa su subordinación humana y política a un régimen criminal como el iraní, lo que las convierte en malas personas, ellas que van de sensibles y muy humanas. También hecho a faltar alguna voz de las jugadoras de la selección española de fútbol femenino.

Recordemos los hechos: durante la Copa Asiática Femenina 2026 en Australia el equipo se negó inicialmente a cantar el himno nacional iraní, lo que las etiquetó como «traidoras en tiempos de guerra» por medios estatales iraníes, generando temores de cárcel, ejecución o represalias graves al regresar.

Fuga del hotel: Después de la eliminación del equipo en la Copa Asiática (derrota 2-0 ante Filipinas el 8 de marzo de 2026), cinco jugadoras escaparon de su hotel en Gold Coast, Australia. Huyeron del lobby en medio de escenas caóticas mientras «guardianes» (vigilantes vinculados al régimen islámico iraní) las buscaban. La Policía Federal Australiana (AFP) las recogió y las trasladó a un lugar seguro. Posteriormente una jugadora más y un técnico se acogieron al ofrecimiento de las autoridades australianas.

Proceso de asilo: Solicitaron protección inmediatamente tras su huida. El gobierno australiano les otorgó visas humanitarias temporales a la 1:30 a.m. del 9 de marzo, que les dan un camino a la residencia permanente. Esto se aceleró tras una llamada telefónica a las 2 a.m. entre el presidente Donald Trump y el primer ministro australiano Anthony Albanese, donde Trump presionó por el asilo y ofreció refugio en EE.UU. si Australia no lo hacía. Albanese confirmó que las cinco estaban «a salvo» y que Australia las acogería.

Nombres y contexto: Las jugadoras son Zahra Ghanbari (capitana), Fatemeh Pasandideh, Zahra Sarbali, Atefeh Ramazanzadeh y Mona Hamoudi fueron las que inicialmente huyeron del hotel. Una de ellas (una delantera) había sido suspendida previamente por un incidente con su hiyab durante una celebración de gol, y la más joven tiene solo 18 años. Temían represalias por la protesta del himno y la situación volátil en Irán, con misiles cayendo en su país.

¿Por qué el resto no solicito asilo?

  • Razones personales y familiares: El equipo completo tiene alrededor de 26 miembros (jugadoras, entrenadoras y personal). Algunas decidieron regresar a Irán porque temían por la seguridad de sus familias; el régimen iraní amenazó con represalias contra parientes si no volvían. Esto incluye riesgos de corte de lazos familiares, amigos o redes comunitarias en un país donde el régimen ha matado a decenas de miles. No todas querían desertar una decisión difícil y muy personal.
  • Presión y control: Funcionarios iraníes acompañaban al equipo y presionaban para un regreso rápido, en un entorno vigilado donde era difícil iniciar reclamos formales de asilo. Algunas jugadoras intentaron retractarse de la protesta (cantando el himno en partidos posteriores), pero el daño estaba hecho.

Este caso ha generado apoyo internacional, con figuras como J.K. Rowling pidiendo protección. Australia, como firmante de la Convención de Refugiados de la ONU, tenía obligación de proteger a quienes temen persecución.

Por eso es especialmente llamativo y lacerante el silencio cómplice de numerosas dirigentes políticas «feministas» de la izquierda española, siendo el caso de Irene Montero , siempre lenguaraz, especialmente significativo.

Francesc Moreno
Francesc Moreno
Abogado y editor. Ha sido profesor de derecho financiero en la UAB y derecho mercantil en la UB. Fundador de cronicaglobal.com y SCC .

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