La dimisión de la jefa de Bluesky genera reacciones divididas

Jay Graber deja la dirección para dar paso a un perfil centrado en escalar la plataforma

Jay Graber
Jay Graber

La directora ejecutiva de Bluesky, Jay Graber, ha anunciado su dimisión tras casi siete años al frente de la red social descentralizada que surgió como alternativa a Twitter, hoy X. Graber dará un paso a un lado para que la compañía incorpore un perfil “más enfocado en el escalamiento y la ejecución”, mientras ella continuará como directora de innovación.

El consejo de administración ha nombrado consejero delegado interino a Toni Schneider, ex CEO de Automattic y socio de True Ventures, uno de los inversores tempranos del proyecto.

“A medida que Bluesky madura, la empresa necesita un gestor experimentado centrado en escalar el proyecto y ejecutar su estrategia, mientras yo vuelvo a lo que mejor sé hacer: crear cosas nuevas”, explicó Graber en un comunicado sobre su salida.

El origen de Bluesky

Bluesky nació dentro de Twitter, impulsada por Jack Dorsey, con la ambición de crear un protocolo descentralizado que diera a los usuarios control sobre sus datos, algoritmos e identidad digital. La compra de Twitter por Elon Musk en 2023 obligó a Bluesky a independizarse y desarrollarse como plataforma propia.

Tras un periodo de pruebas con invitación, la red social se abrió al público y vivió un rápido crecimiento impulsado por el descontento de los usuarios con los cambios en X. Entre el verano de 2024 y la primavera de 2025 pasó de cinco a 35 millones de usuarios. Sin embargo, desde finales de 2024 la actividad ha caído un 60%, consolidando una base de 43 millones de registros, pero con dificultades para expandirse más allá de la comunidad que huyó de X.

La apuesta tecnológica de Bluesky

Durante su mandato, Graber lideró la implementación del Protocolo AT (Authenticated Transfer Protocol), que permite que los datos, cuentas y algoritmos sean propiedad de los usuarios y no de la empresa. Este sistema posibilita la conexión entre distintos servidores y aplicaciones, permitiendo que la identidad digital del usuario se mantenga aunque cambie de plataforma, y fomenta la aparición de múltiples aplicaciones compatibles con la misma red social.

“La aplicación Bluesky comenzó como un cliente de referencia para el protocolo, pero se ha convertido en una plataforma próspera con más de 40 millones de usuarios”, destacó Graber al hacer balance de su etapa.

Durante su mandato, también se convirtió en una de las voces más visibles en defensa de modelos alternativos de gobernanza de las redes sociales, desafiando a magnates tecnológicos y defendiendo la descentralización como valor central de la plataforma.

​​Reacciones a la salida de Graber

La dimisión de Jay Graber ha generado reacciones en redes sociales, especialmente entre la comunidad de usuarios que migró a Bluesky tras los cambios introducidos por Elon Musk en X.

Muchos usuarios han reaccionado con humor o ironía, bromeando sobre el “previsible fracaso” de la plataforma y haciendo memes sobre su caída. En contraste, otros han lamentado la salida de la CEO, destacando su papel en consolidar el proyecto.

Analistas del sector también señalan que la salida de Graber podría abrir una nueva etapa para Bluesky, aunque advierten que mantener su identidad descentralizada será un desafío frente a la presión por crecer rápidamente.

María Riera
María Riera
Licenciada en Ciencias de la Información por la UCM.

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