El Centre d’Iniciatives per a la Reinserció (CIRE), en colaboración con la Fundación Pere Tarrés, ha puesto en marcha un ambicioso proyecto de acompañamiento para jóvenes de 16 años que cumplen medidas judiciales en Cataluña. Esta iniciativa busca romper el ciclo de exclusión en menores que, tras cometer un delito, se enfrentan a un futuro marcado por el fracaso escolar y la vulnerabilidad socioeconómica.
A diferencia de otros programas, este no busca una inserción laboral inmediata, sino un proceso gradual de 20 horas de tutorías donde se trabaja el autoconcepto y la motivación. Como incentivo para asegurar su constancia, cada joven recibe una beca mensual de 34 euros.
Un escudo contra el fracaso escolar
La mayoría de los participantes provienen de entornos complejos y no han finalizado la educación secundaria obligatoria. El programa, que ya beneficia a diez jóvenes en puntos de Barcelona como Gràcia, Poblenou y Poble-sec, les ofrece herramientas prácticas como la elaboración de currículums y la preparación de entrevistas, pero también un espacio donde el error se entiende como parte del aprendizaje.
«El esfuerzo por quitarles la presión de encima y el miedo al fracaso son determinantes en el éxito de este programa», afirma Daniel Ortiz, director del CIRE. El objetivo final es dotar a estos menores de referentes positivos que les permitan imaginar un futuro fuera del circuito penitenciario.



