La 98.ª edición de los Premios Oscar, celebrada el domingo 15 de marzo de 2026 en el Dolby Theatre de Los Ángeles, dejó uno de los momentos más comentados de la noche cuando Anne Hathaway y Anna Wintour subieron juntas al escenario para entregar el galardón al mejor diseño de vestuario.
Su aparición estuvo acompañada por el icónico tema Vogue de Madonna, un guiño al universo de El diablo viste de Prada, la película que en 2006 catapultó a Hathaway al estrellato y cuyo personaje Miranda Priestly estaba inspirado en Wintour. Veinte años después, la historia regresará a los cines con una secuela el próximo 30 de abril.
Un guiño al cine y la moda
Desde el instante en que subieron al escenario, el público no pudo evitar recordar la dinámica de aquel filme. Hathaway bromeó sobre su vestuario y preguntó a Wintour si su apariencia era adecuada. La editora, imperturbable, optó por ignorar la pregunta y continuar con la presentación de los nominados, provocando las risas del auditorio.
El momento cómico se repitió cuando Hathaway intentó continuar la conversación y Wintour, con su característica ironía, la llamó “Emily”, desatando nuevamente carcajadas.
Los ganadores de la noche
En cuanto a los galardones, Kate Hawley se llevó el Oscar a Mejor diseño de vestuario por su trabajo en Frankenstein, filme que también se alzó con el premio a Mejor maquillaje y peluquería.
Wintour, un ícono de la moda
La presencia de Wintour, que recientemente dejó su cargo como editora de Vogue tras 37 años al frente de la revista estadounidense, confirmó que su influencia en la moda y el entretenimiento sigue intacta. Por su parte, Hathaway volvió a demostrar su habilidad para combinar glamour y humor sobre la alfombra roja, consolidando un momento que será recordado entre los más icónicos de la ceremonia.



