El gobierno de Cuba ha anunciado una reforma que permitirá a los cubanos que viven en el extranjero invertir y ser propietarios de negocios privados en la isla. La medida llega en un contexto de creciente presión política y económica por parte de Estados Unidos. Según adelantó el diario estadounidense Miami Herald, la iniciativa busca atraer capital de la diáspora cubana y facilitar nuevas inversiones en el país.
Presión de Washington y crisis energética
Desde enero, la administración de Donald Trump ha intensificado la presión sobre el gobierno cubano, especialmente tras la intervención de Estados Unidos en Venezuela y la detención de su presidente, Nicolás Maduro. Estas acciones han aumentado la tensión entre Washington y La Habana y han agravado el contexto político en la región.
Además, Estados Unidos ha endurecido las sanciones económicas contra Cuba, sobre todo en el sector energético, lo que ha dificultado la llegada de petróleo venezolano y ha agravado la crisis económica y energética de la isla. En este contexto, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel reconoció que han existido conversaciones con la administración estadounidense y destacó la importancia de reforzar la relación con los cubanos que viven en el extranjero.
Apertura a la inversión de la diáspora
El viceprimer ministro y ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera de Cuba, Óscar Pérez-Oliva, confirmó la medida en una entrevista concedida a la cadena estadounidense NBC. Según explicó, la reforma “va más allá de la esfera comercial” e incluirá grandes inversiones en sectores considerados prioritarios como el turismo, la minería y la energía.
Actualmente, la legislación cubana no permite que los cubanos residentes en el exterior sean socios de micro, pequeñas o medianas empresas (mipymes), aunque sí pueden participar en empresas extranjeras o mixtas. Tras más de cincuenta años de prohibición, el gobierno cubano volvió a autorizar en 2021 la creación de mipymes privadas. Desde entonces se han aprobado cerca de 10.000 empresas de este tipo, que ya tienen un papel importante en la economía del país en términos de importaciones, empleo y recaudación fiscal.
Opiniones divididas
Las valoraciones sobre el impacto de la medida son diversas. Algunos empresarios consideran que puede ser un paso positivo para la economía cubana. El empresario cubanoestadounidense Hugo Cancio calificó la reforma de “histórica” en declaraciones a la agencia EFE y señaló que podría representar “el principio del desmantelamiento del embargo económico de Estados Unidos contra Cuba”.
Sin embargo, otros expertos se muestran más prudentes. La economista cubana Tamarys Bahamonde explicó a EFE que el éxito de la medida dependerá tanto de cómo la implemente el gobierno cubano como de la flexibilidad de las sanciones estadounidenses. “El impacto será mayor o menor según las condiciones y el contexto en el que se permitan estas inversiones”, señaló.
Críticas desde el exilio cubano
La reforma también ha generado críticas entre sectores del exilio cubano en Estados Unidos. Algunos activistas y organizaciones de Florida han pedido al presidente Donald Trump que no negocie con el gobierno cubano y han calificado la iniciativa de “inválida”.
La activista Salomé García aseguró que la medida solo busca aliviar la presión internacional sobre el gobierno cubano. En la misma línea, representantes de organizaciones del exilio consideran que las inversiones deberían esperar hasta que se produzcan cambios políticos en la isla.



