La familia Escribano ha elegido: “Prefiere seguir mandando en Indra sin la fusión que perder el control por hacerla”. Veremos si al final Escribano consigue su objetivo o acaba siendo cesado y sin fusión.
De momento Escribano ha logrado atrincherarse con una maniobra inesperada (renunciar a la fusión familiar para salvar su puesto). El Gobierno no puede cesarlo directamente (necesita mayoría en el Consejo), pero la presión política y los contratos de Defensa siguen siendo su arma. Todo apunta a que el Consejo de Administración del 25 de marzo será decisivo al menos en el corto plazo. El Gobierno tratará de revertir la mayoría favorable a Escribano , siendo clave el papel de Amber Capital, controlada por el presidente de Prisa Joseph Oughourlian, tambien enfrentado a Sánchez por el control del grupo mediático.
La incertidumbre ya pasa factura. Indra cierra el día en bolsa con caídas acumuladas del -12,8 %.
Cómo se explica que sea “mejor” para el Consejo que Escribano siga como presidente (y se pierda la fusión con EM&E)?. La fusión con EM&E se llevaba vendiendo desde hace meses como una operación estratégicamente espectacular para Indra. Entonces… ¿por qué el consejo, los minoritarios (Amber Capital, Third Point…) y el propio Escribano han preferido sacrificarla para que él siga al frente?. Sin duda por pensar que, a pesar de enfrentarse al Gobierno, el sector va a dar para mucho e Indra continuara siendo un jugador importante.
Indra cerró 2025 con cifras históricas bajo la presidencia de Ángel Escribano (desde enero 2025):
- Beneficio neto: 436 M€ (+57 % vs 2024)
- Ingresos: 5.457 M€ (+13 %)
- Cartera pedidos total: 16.083 M€ (+122 %)
¿Se deben estos resultados a la gestión de la compañia? Sólo muy parcialmente.
El factor más determinante es el aumento del gasto en defensa (tanto en España como en Europa). Es el viento de cola que explica el 70-80 % del crecimiento.
Sin ese boom macro (Plan de Modernización 2025 + 10.500 M€ extra), Indra no habría duplicado la cartera ni multiplicado el beneficio.
El apoyo del Gobierno es el segundo factor determinante: le dio a Indra una ventaja competitiva brutal frente a otras empresas (contratos millonarios “a dedo” o en UTE). Es lo que diferencia a Indra de, por ejemplo, una empresa puramente privada.
La gestión de Escribano ha sido correcta(ha capitalizado el boom, ha comprado empresas y ha ejecutado), pero no es la causa principal del crecimiento de la compañia. De hecho empresas europeas similares (Rheinmetall o Thales ) han tenido mejores resultados.
Si mañana cesan a Escribano, los presupuestos de Defensa y los contratos públicos seguirán ahí. Si sigue como presidencia enfrentado al gobierno la empresa se resentirá. Quizás no debería ser así pero es lo que hay, y más en un sector estratégico tan vinculado a la política y con tanto dinero en juego como la Defensa.
Parece claro que el interés de Indra no es objetivamente coincidente con el de Escribano y la mayoría actual del Consejo. Este es un elemento clave para el desenlace futuro. En el mundo de los negocio se pasa del amor al odio sin solución de continuidad.






