La llegada de una masa de aire frío en altura procedente del interior del continente europeo ha incrementado la inestabilidad en Cataluña durante las últimas horas. Este domingo por la tarde, los chubascos han afectado especialmente a puntos del nordeste, con acumulaciones que han superado los 5 litros en zonas del Empordà. Mientras tanto, en el interior del territorio las temperaturas han seguido subiendo, superando los 20 °C en varias comarcas.
Lunes más fresco e inestable
La jornada de este lunes, 23 de marzo, se presenta con un ambiente más fresco y algunas condiciones de inestabilidad. Durante la madrugada y primeras horas, el cielo estará bastante nuboso en la mitad oriental, con posibilidad de lluvias débiles entre Girona y el norte de Barcelona. En la mitad sur, podrían registrarse precipitaciones leves en el Camp de Tarragona y las Terres de l’Ebre, mientras que en las comarcas de Lleida predominará un tiempo más estable y soleado.
Durante la mañana, se mantendrán nubes bajas en el litoral, prelitoral y en puntos de la Cataluña central, generando un ambiente gris y húmedo en estas zonas. Por la tarde, el desarrollo de nubes de evolución en el interior, el Prepirineo y el prelitoral podría provocar algunos chubascos dispersos, generalmente poco intensos. Hacia el anochecer, las precipitaciones tenderán a disminuir, dejando un cielo más despejado en buena parte del territorio.
El viento girará a componente norte y nordeste, con rachas moderadas que podrían superar los 30 o 40 km/h en la costa y prelitoral de Girona y Barcelona. Las temperaturas máximas experimentarán un descenso claro, situándose entre 15 y 16 °C en el este y sur, mientras que en el interior podrían alcanzar los 18 °C. Por su parte, las mínimas registrarán un ligero aumento, manteniendo un ambiente fresco durante la noche.
Semana variable
A partir del martes, el anticiclón irá ganando terreno y traerá una tregua meteorológica, con más sol y ausencia de precipitaciones. Las temperaturas se recuperarán progresivamente, con máximas entre los 16 y 21 °C.
El miércoles continuará el tiempo estable y primaveral, con valores que podrían superar los 22 o 23 °C en el interior, mientras que en la costa rondarán los 20 °C. Sin embargo, la situación cambiará a partir de la noche con la llegada de una nueva perturbación.
El jueves se perfila como el día más inestable de la semana, con chubascos en la mitad norte, nevadas en el Pirineo y un descenso acusado de las temperaturas, que no superarán los 14 o 15 °C. Además, el viento soplará con fuerza, con rachas que podrían superar los 70 o 80 km/h, generando una sensación térmica más propia del invierno.
Fin de semana incierto
De cara al viernes y sábado, la incertidumbre en el pronóstico sigue siendo elevada, aunque todo apunta a una progresiva recuperación de las temperaturas y a una disminución de la inestabilidad. Aun así, no se descarta la llegada de un nuevo cambio de tiempo durante el fin de semana, con más precipitaciones y otro descenso térmico.
En definitiva, Cataluña afronta una semana marcada por los contrastes: un inicio fresco e inestable, una breve pausa primaveral y un nuevo episodio de tiempo adverso antes de recuperar la calma.



