El Ayuntamiento de Barcelona ha iniciado este sábado la temporada de playas 2026 con el despliegue progresivo de servicios coincidiendo con la Semana Santa. La campaña se prolongará hasta el próximo 4 de octubre y arranca con una previsión de alta afluencia en un litoral que supera los cinco millones de visitantes anuales.
El consistorio ha activado la temporada media, con servicios básicos que se irán ampliando hasta el verano. Entre ellos, salvamento y socorrismo, limpieza, puntos de información, lavabos, guinguetes y asistencia al baño para personas con movilidad reducida.
Más servicios y refuerzo en verano
El dispositivo inicial cuenta con 33 socorristas y 13 torres de vigilancia, que aumentarán en temporada alta hasta 54 efectivos y 22 torres. También se reforzarán servicios como la limpieza —con tres turnos diarios—, la seguridad con la Guardia Urbana y programas como el Punto Lila o la dinamización de la zona de baños del Fòrum.
Además, se mantiene la normativa de playas sin humo y se amplían medidas de accesibilidad con itinerarios adaptados, señalización inclusiva y apoyo al baño. El Ayuntamiento también ha iniciado un nuevo contrato de guinguetes que apuesta por la sostenibilidad, incluyendo el uso de vasos reutilizables.
Erosión y trasvase de arena tras los temporales
La temporada arranca marcada por la preocupación por la pérdida de arena en el litoral. Barcelona pierde alrededor de 30.000 metros cúbicos de arena al año, una situación agravada por temporales recientes como el de enero, que provocó retrocesos de hasta 10 metros en algunas playas. Para compensar estos efectos, el Ayuntamiento ha trasladado 6.000 metros cúbicos de arena hacia las zonas más afectadas, especialmente en la Barceloneta. Aun así, algunas playas del sur siguen siendo especialmente vulnerables.

El consistorio defiende que estas actuaciones buscan adaptar el litoral al cambio climático y garantizar la continuidad de las playas como espacio clave tanto para residentes como para turistas.



