España estuvo ausente y su presencia no estaba prevista en la reunión de este jueves en Londres, organizada por el Gobierno del Reino Unido bajo el liderazgo del laborista Keir Starmer, a la que asistieron 35 países, incluyendo Francia, Alemania, Italia, Japón, Canadá, Corea del Sur, Estados Unidos, Israel, Australia y socios regionales como Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí y Kuwait.
Objetivo de la reunión
El encuentro, encabezado por la ministra de Exteriores británica, Yvette Cooper, tuvo como objetivo coordinar la reapertura del tránsito marítimo y garantizar la protección de los buques comerciales bloqueados en el estrecho de Ormuz tras la respuesta parcial de Irán al despliegue militar de Estados Unidos e Israel.
Los asistentes firmaron una declaración conjunta de condena a Irán, rechazando “en los términos más contundentes” los ataques a buques comerciales y a infraestructuras civiles de petróleo y gas. España, sin embargo, no se sumó a la iniciativa, lo que explica su ausencia en Londres.
Críticas internas a Sánchez
El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, criticó duramente al Ejecutivo de Pedro Sánchez en el Congreso: “Aquí no estamos. Usted no está. Usted ha venido a informar sobre la guerra y es el dirigente europeo que menos información tiene porque usted es excluido de todos los foros internacionales”.
Consecuencias de la exclusión
La exclusión de España tiene consecuencias directas: más de mil buques permanecen varados en el estrecho, por donde transita una quinta parte del petróleo y gas mundial, además de un tercio de los fertilizantes esenciales para la producción de la mitad de los alimentos del planeta. La falta de participación de Madrid deja al país sin voz en una crisis que afecta directamente a los precios de la energía en Europa.
Patrón de ausencias internacionales
No es la primera vez que el presidente Pedro Sánchez queda fuera de foros internacionales clave. En septiembre pasado, tampoco asistió a la reunión de urgencia tras la incursión de drones rusos en Polonia, ni a la cumbre de Washington del 18 de agosto, lo que ha alimentado la percepción de pérdida de peso internacional de España.
Tensiones con aliados
La negativa del Gobierno español a autorizar vuelos militares desde las bases de Rota y Morón y su política de “no a la guerra” han tensado las relaciones con Washington, mientras que en Irán, el régimen llegó a lanzar misiles con pegatinas que mostraban fotografías de Sánchez con la leyenda “gracias primer ministro”.
Europa toma la iniciativa
Con este nuevo episodio, España se mantiene al margen de los foros donde se definen las respuestas occidentales a crisis internacionales, mientras otros líderes europeos como Emmanuel Macron, Friedrich Merz o Giorgia Meloni continúan ocupando posiciones clave en la toma de decisiones globales.



