Keir Starmer muta su discurso. El Primer Ministro y líder laborista ve ahora la inmigración en el Reino Unido como un suceso cuyas externalidades generan problemas de convivencia, incompatibilidades culturales, y divisiones sociales, marcando un giro significativo en su narrativa y la del espacio progresista. Una «isla de extraños». Así afirma el premier que acabará Reino Unido si no se reduce «significativamente» la inmigración.
NEW: UK Prime Minister Keir Starmer calls for the UK to take back its borders, says the UK is becoming an “island of strangers” and immigrants should learn how to speak English.
— Collin Rugg (@CollinRugg) May 12, 2025
Wow.
“Without [strict rules], we risk becoming an island of strangers, not a nation that walks… pic.twitter.com/qrcyc7iymI
En un intento -fallido- por marcar «tono propio» en su nuevo discurso, el laborista critica el sistema actual, argumentando que fomenta abusos, desalienta la inversión en los jóvenes británicos y contribuye a la fragmentación social. Sus comentarios responden a una nueva hallada preocupación, convenientemente desarrollada tras el ascenso de Reform UK.
Las reacciones han sido variadas, polarizadas y esperables. Tres líneas de opinión predominan: aquellos que, con independencia de las motivaciones, celebran el despertar de su primer ministro contra las amenazas de la inmigración, viendo en ello a su vez una sugerente reorientación de los miembros del establishment político; quienes, compartiendo los diagnósticos del laborista, critican su posicionamiento de oportunista, que parece más enfocado a evitar una sangría electoral que no el fruto de una reflexión propia y, por último, la progresía más prístina, que se siente traicionada por la espontánea xenofobia de su líder.
Keir Starmer has spent his entire career advocating pro immigration and now because of the surge of Reform and Labour’s disastrous local election results, he’s suddenly peddling anti-immigration rhetoric. He will literally say anything to cadge a vote. pic.twitter.com/OzGRDvFlzs
— James Melville 🚜 (@JamesMelville) May 12, 2025
Keir Starmer watching those local election results come in. pic.twitter.com/znJ8zsNvgQ
— Nick Dixon (@nickdixoncomic) May 12, 2025
Careful Keir Starmer, you’ll get 31 months in prison for posting this. Well you would if you were an ordinary working class citizen. pic.twitter.com/SFU6A3TVcL
— Chris Rose (@ArchRose90) May 12, 2025
El posicionamiento supone una contradicción mayúsucla con las acciones pasadas del gobierno. Ciudadanos ingleses han sido encarcelados con anterioridad por expresar opiniones similares sobre la inmigración, consideradas entonces como incitación al odio. La consistencia de las políticas de Starmer y la aplicación de las leyes de discurso de odio queda, como mínimo, en entredicho.