Distrito4.0
Distrito4.0

Confirmada la pena de 12 años a la mujer que intentó asesinar a su exmarido con chocolate envenenado

El TSJ de Castilla y León ratifica la condena contra la acusada, que utilizó a su hijo de 7 años para entregar el dulce con una dosis letal de raticida

Fachada del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León.
La sentencia considera probado que la mujer intentó asesinar a su exmarido usando para ello una tableta de chocolate envenenada (Foto: Wikipedia).

El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJCyL) ha ratificado la condena de 12 años y seis meses de prisión para una mujer que intentó asesinar a su exmarido utilizando una barra de chocolate envenenada con talio, un potente raticida. El tribunal confirma así la sentencia de la Audiencia de León, que considera probado el plan de la acusada para acabar con la vida del padre de sus hijos.

Los hechos se remontan a junio de 2020. Según el relato judicial, la mujer entregó a su hijo mayor, que entonces tenía solo 7 años, una tableta de chocolate con una dosis letal de veneno. La madre instruyó al menor para que convenciera a su padre de que se la comiera, advirtiéndole a él que no la probara bajo ningún concepto. Ante la insistencia del niño, el hombre acabó ingiriendo el dulce, lo que le provocó un cuadro de salud crítico.

Secuelas irreversibles

La víctima sobrevivió tras 705 días de curación, de los cuales 75 transcurrieron en estado muy grave. Sin embargo, las secuelas son devastadoras e irreversibles: sufre ceguera progresiva, trastornos cognitivos, daños neuropsicológicos y afecciones motoras que le obligan a usar bastón. Por todo ello, ha sido declarado en situación de incapacidad permanente absoluta.

Además de la pena de cárcel, el TSJCyL ratifica la indemnización de 822.592 euros para el perjudicado, así como el pago de los gastos médicos y las obras de adecuación de su vivienda.

Pérdida de la patria potestad

Uno de los puntos más duros de la sentencia es la inhabilitación de la mujer para ejercer la patria potestad de sus hijos durante el tiempo de la condena. El tribunal subraya que «la utilización de uno de los hijos como instrumento del delito» supone una quiebra absoluta de los deberes de protección. Según los magistrados, esta conducta demuestra una «incapacidad grave» para ejercer funciones parentales, al haber destruido el entorno de seguridad que los menores necesitan.

La defensa de la mujer aún puede interponer un último recurso ante el Tribunal Supremo.

NOTICIAS RELACIONADAS

Distrito4.0
Distrito4.0
Distrito40

Opinión

Distrito40