En 2006, «Una verdad incómoda» (An Inconvenient Truth), protagonizado por Al Gore, se convirtió en un fenómeno mundial y ganó un Oscar. El documental advertía de efectos inminentes y apocalípticos del calentamiento global: glaciares desaparecidos, océanos que suben metros, tormentas devastadoras y un Ártico sin hielo.
Veinte años después, un análisis objetivo realizado por múltiples fuentes científicas, instituciones y revisiones independientes (como el fallo judicial británico de 2007, estudios de la NOAA, el IPCC y artículos de revisión publicados en 2026 por medios como OutKick y Capital Research Center) muestra que las predicciones más dramáticas no se han cumplido en los plazos ni con la intensidad pronosticada. Aunque el cambio climático es un fenómeno real y documentado, las exageraciones y plazos apocalípticos del documental han sido criticadas por científicos y un tribunal británico, que identificó nueve errores científicos significativos.
El tribunal británico, presidido por el juez Michael Burton, enumeró nueve errores científicos significativos en el documental. A continuación, se detallan los principales, con su contraste con la realidad científica actual en 2026.
- Nivel del mar y deshielo de Groenlandia/Antártida
Gore advirtió de subidas de hasta 6 metros «en un futuro cercano» por el deshielo completo de Groenlandia y la Antártida Occidental.
Realidad: El juez lo calificó de «claramente alarmista». El IPCC estima que un deshielo completo tomaría milenios. La tasa actual de aumento del nivel del mar es de 3-4 mm por año, con proyecciones para 2100 de 0,6 a 1,1 metros en el peor escenario. - Nieves del Kilimanjaro
Gore afirmó que desaparecerían «dentro de la década».
Realidad: En 2026, el Kilimanjaro conserva nieve. El retroceso se debe principalmente a cambios en precipitaciones por dinámicas oceánicas del Índico, no al calentamiento directo. - Hielo ártico en verano
Gore predijo (en 2009) un 75 % de probabilidad de desaparición total entre 2014-2016.
Realidad: El hielo persiste, aunque reducido a largo plazo. El científico Maslowski se desmarcó de la predicción. - Huracanes más intensos
Gore ligó Katrina al cambio climático y predijo tormentas más fuertes.
Realidad: La NOAA no encuentra evidencia convincente de aumento sustancial inducido por el calentamiento en frecuencia o intensidad. - Lago Chad y sequía
Gore atribuyó el secado del lago Chad al calentamiento global.
Realidad: Estudios muestran que la causa principal es el uso insostenible del agua por población y agricultura, no el clima. - Corriente del Golfo
Gore sugirió que podría detenerse por el calentamiento.
Realidad: El IPCC descarta una parada completa en este siglo; hay debilitamiento, pero no colapso. - Atolones del Pacífico inundados
Gore mostró islas del Pacífico que supuestamente desaparecerían.
Realidad: Muchos atolones se mantienen o incluso crecen por acumulación de coral y sedimentos, pese al aumento lento del mar. - Oso polar y extinción
Gore presentó imágenes de osos polares en peligro de extinción por el deshielo.
Realidad: La población de osos polares ha aumentado desde los años 70 (de ~5.000 a 22.000-31.000 según estimaciones de la IUCN), aunque hay preocupaciones regionales. - Correlación directa CO₂-temperatura
Gore mostró gráficos donde el CO₂ precedía a la temperatura.
Realidad: El juez señaló que en registros paleoclimáticos, la temperatura sube primero y el CO₂ después (por liberación oceánica), aunque hoy el CO₂ antropogénico es el driver principal.
Estos nueve puntos, detallados en el fallo, muestran un patrón de exageración que no se ha corroborado con la evidencia científica de las dos últimas décadas.
🚨 En 2007, Al Gore predijo que el hielo del Ártico desaparecería para 2014. En 2026 la extensión del hielo Ártico se mantiene dentro del mismo rango que cuando hizo esa predicción. Pero Al Gore sí ha incrementado su patrimonio en cientos de millones. pic.twitter.com/w82RSaqnmq
— Capitán Bitcoin (@CapitanBitcoin) January 14, 2026
Veinte años después, las predicciones más alarmantes de Al Gore en «Una verdad incómoda» han sido desmentidas por la realidad: el Kilimanjaro conserva nieve, el hielo ártico estival no desapareció, los huracanes no se intensificaron de forma catastrófica y el nivel del mar sube a ritmo lento y predecible. Aunque el cambio climático es un fenómeno científicamente comprobado, las exageraciones y plazos apocalípticos del documental, criticados por un juez británico y científicos, han alimentado escepticismo y han dañado la confianza en la ciencia. Gore, que se enriqueció con conferencias y libros sobre la crisis climática, deja un legado controvertido: la verdadera «verdad incómoda» es que muchas de sus profecías no se cumplieron, recordándonos que la ciencia avanza con datos, no con sensacionalismo.





