La Fundació d’Empresaris de Catalunya ha activado el proceso para nombrar a Tatxo Benet como nuevo presidente de la entidad, en una decisión que deberá ratificar el patronato en su próxima reunión
La candidatura de Benet llega en un momento de transición para FemCAT, asociación empresarial creada en 2004 que agrupa a más de 500 compañías y representa en torno al 10% del PIB catalán. La presidencia tiene un mandato de dos años y carácter no remunerado. Fuentes internas señalan que la comisión delegada, encabezada por el presidente saliente Oriol Guixà, ha trasladado la propuesta a Benet siguiendo el procedimiento reglamentario.
El movimiento se produce, no obstante, en paralelo a uno de los periodos más complejos del grupo audiovisual Mediapro, del que Benet fue cofundador y máximo responsable ejecutivo hasta 2025. El accionista mayoritario, el fondo chino SouthWind Capital —que controla Mediapro a través de Orient Hontai— decidió no renovar su contrato y acelerar una profunda reestructuración tras años de pérdidas, elevado endeudamiento y deterioro del negocio.
Desde la entrada del capital chino en 2018, Mediapro ha visto reducirse significativamente su facturación y rentabilidad, en un contexto marcado por la pérdida de contratos clave, como el de LaLiga, y por inversiones internacionales que no cumplieron las expectativas. La compañía arrastra una deuda cercana a los 600 millones de euros y ha tenido que recurrir a sucesivas inyecciones de capital para evitar un escenario concursal.
A partir de enero de 2026, la gestión del grupo quedará en manos de una nueva cúpula profesionalizada, con Sergio Oslé como presidente ejecutivo y Carlos Núñez como consejero delegado. Entre sus primeras decisiones figura una auditoría forense y un plan de ajuste que incluye recortes de plantilla, cierre de oficinas y posible venta de activos.
Aunque Benet mantiene una participación minoritaria en Mediapro y sigue vinculado a su consejo, su eventual llegada a la presidencia de FemCAT se interpreta como un giro hacia un papel institucional, dejando de lado los roles ejecutivos.




