Salvador Illa, presidente de la Generalitat de Catalunya, permanece ingresado desde el sábado 17 de enero de 2026 en el Hospital Vall d’Hebron de Barcelona tras presentar una súbita pérdida de fuerza y sensibilidad en las extremidades inferiores. El Govern confirmó la hospitalización el domingo, y este lunes 19 de enero de 2026 por la mañana los médicos han ofrecido una actualización: se trata de una «patología inflamatoria» que «podría ser una infección», con evolución positiva pero que requerirá al menos dos semanas de ingreso para pruebas y rehabilitación.
Los médicos han descartado patologías graves vasculares o tumorales, y el president se encuentra estable, con mejora en ciertos parámetros sensitivos. Fuentes del Govern han limitado la información, pero han asegurado que “el Ejecutivo continúa funcionando con normalidad”.
Em trobo bé i amb ànims. Em toquen uns dies de proves i de recuperació.
— Salvador Illa Roca (@salvadorilla) January 18, 2026
Vull agrair a tot el personal sanitari de l’Hospital Universitari @vallhebron la seva atenció i gran professionalitat.
Moltes gràcies a totes les persones que m’han enviat missatges d’ànims.
Según el equipo médico del Vall d’Hebron, liderado por el gerente Albert Salazar y la jefa de Medicina Física y Rehabilitación Judith Sánchez-Raya, Illa ingresó el sábado con un cuadro agudo de dolor y déficit motor en las piernas. Tras pruebas iniciales (resonancias, TAC), se ha confirmado que no ha sufrido ictus ni problemas vasculares medulares graves. El presidente está en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) para monitorización, pero ha pasado una noche tranquila con dolor controlado.
La agenda de Illa en los últimos meses ha sido extremadamente intensa: negociaciones presupuestarias, reuniones con el Gobierno central, viajes institucionales y actos públicos casi diarios. Diversas fuentes del entorno político y sanitario consultadas apuntan a que el estrés acumulado y el agotamiento físico podrían haber jugado un papel en el episodio, aunque esta hipótesis no ha sido confirmada oficialmente y debe esperar a los resultados de las pruebas.
Este episodio de salud pública es el segundo que afecta a Illa desde que asumió la presidencia en mayo de 2024 (ya había dado positivo por covid-19 en noviembre de 2024), lo que ha generado preocupación en el Govern y en el conjunto del espectro político catalán.
Las muestras de apoyo y ánimo de parte de varios representantes de todo el espectro político no se han hecho esperar.
Els nostres millors desitjos d'una ràpida recuperació pel @salvadorilla .
— Alejandro Fernández (@alejandroTGN) January 18, 2026
Una abraçada molt forta, President!
Desitgem al MHP Salvador Illa una completa i ràpida recuperació. Ànims i força, President.
— Oriol Junqueras 🎗️ (@junqueras) January 18, 2026
La hospitalización de Salvador Illa deja al Govern en una situación delicada: con una mayoría parlamentaria frágil, presupuestos pendientes y tensiones internas, la ausencia prolongada del presidente podría complicar la gestión diaria y la negociación política.
Aunque el Ejecutivo asegura continuidad, la incertidumbre sobre el diagnóstico y la posible duración de la baja generan inquietud. En un momento de máxima exigencia institucional, la salud de Illa se convierte en un factor imprevisible que podría alterar el ritmo de la legislatura. La Generalitat mantiene el silencio sobre detalles médicos, pero el tiempo de recuperación y el origen del problema serán clave para entender la gravedad real del episodio.





