El presidente del Grupo Municipal del Partido Popular en el Ayuntamiento de Barcelona, Daniel Sirera, ha exigido al gobierno de Jaume Collboni un refuerzo urgente de la Guardia Urbana. El dirigente popular denuncia un incremento alarmante de robos y actos vandálicos en vehículos estacionados, un fenómeno que está disparando la sensación de inseguridad en diversos distritos de la ciudad.
Según ha explicado Sirera, los delincuentes han fijado un nuevo objetivo prioritario: las balizas de emergencia V16. Estos dispositivos, obligatorios para señalizar averías, se han convertido en una pieza codiciada en el mercado negro debido a su valor y a la facilidad con la que pueden ser extraídas tras romper los cristales de los vehículos.
Puntos negros: El Carmel, Horta y Nou Barris
La denuncia del PP pone el foco en zonas específicas donde la actividad delictiva se ha intensificado en las últimas semanas. En los barrios de el Carmel y Horta, los vecinos reportan robos continuados bajo un mismo patrón. Sin embargo, el episodio más grave se ha registrado en la calle Andreu Nin, en el distrito de Nou Barris, donde más de 30 coches fueron vandalizados con la rotura sistemática de sus retrovisores.

Sirera ha advertido que los vecinos reclaman un refuerzo del patrullaje, especialmente en horario nocturno, sin recibir respuesta por parte del consistorio. «Los barceloneses no tienen por qué resignarse a vivir con miedo por la falta de liderazgo de Collboni, que sigue sin plantar cara a los delincuentes», ha afirmado el líder del PP.
Exigencia de coordinación policial Ante esta situación, el Partido Popular ha reclamado una coordinación «real y efectiva» entre la Guardia Urbana y los Mossos d’Esquadra. Sirera insta al gobierno municipal a actuar con firmeza en los puntos negros ya identificados y a implementar medidas de prevención inmediatas para frenar una escalada de vandalismo que, según denuncia, es fruto de la «inacción» municipal.





