Mientras el Gobierno defiende la regularización masiva como una medida humanitaria y económica, quienes están a pie de frontera dibujan un escenario mucho más sombrío. Según revela un informe de ABC, altos mandos de la Policía Nacional y la Guardia Civil han hecho llegar al Ministerio del Interior una advertencia clara: la regularización de 500.000 personas provocará un «efecto llamada» de dimensiones desconocidas.
Los mandos policiales subrayan que este tipo de procesos masivos son interpretados por las mafias de tráfico de personas como una «ventana de oportunidad», lo que «incrementará la presión sobre las rutas atlántica y mediterránea, poniendo en riesgo tanto la seguridad nacional como la vida de los propios migrantes.»
Regularizar a 500.000 ilegales genera un efecto llamada de 5.000.000.
— Josema Vallejo (@JosemaVallejo) January 27, 2026
España está perdida.
El impacto en la seguridad y los recursos
El informe destaca que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado ya se encuentran al límite de su capacidad operativa. Una nueva oleada migratoria, incentivada por la promesa de papeles, podría colapsar definitivamente el sistema.
- Falta de medios: Los agentes denuncian que no cuentan con los recursos humanos ni materiales para gestionar un incremento masivo de llegadas.
- Control de fronteras: Los expertos advierten de que la regularización debilita la política de retorno y lanza un mensaje de que la entrada ilegal en España acaba siendo premiada con la legalidad.
- Efecto dominó en Europa: Este movimiento no solo preocupa en Madrid; socios europeos ya miran con recelo una medida que podría convertir a España en la principal puerta de entrada irregular hacia el resto del continente.
*EFECTO LLAMA* 🔥 💣 💩
— Lindo Tropo (@Echelamaleche) January 28, 2026
*La regularización de inmigrantes conllevará un aumento de llegadas mediante la reagrupación familiar.*
*No solo lo que regularizan, las familia quien se va a llevar las AYUDAS💸💵 adivina* .
*El efecto llamada📣📣 y la sustitución poblacional . pic.twitter.com/mwAZeG38Ko
El choque entre el relato político y la realidad técnica
Desde el Ministerio del Interior se ha intentado matizar estas advertencias, pero los informes técnicos son tajantes: la seguridad no entiende de ideologías, sino de hechos. La regularización masiva se percibe como un experimento político que ignora las recomendaciones de los analistas de inteligencia policial.
En las comisarías y cuarteles el sentimiento es de abandono. Se pide a los agentes que garanticen la seguridad mientras se toman decisiones que, según sus propios análisis, van a complicar su labor de forma exponencial.
El Gobierno se enfrenta a un dilema que no puede resolver con retórica. Por un lado, la presión de sus socios para ejecutar la regularización; por otro, la realidad que le trasladan sus propios mandos policiales. Ignorar los avisos de quienes vigilan nuestras fronteras es un ejercicio que España podría pagar caro en los próximos meses. La pregunta no es si habrá efecto llamada, sino si el Estado estará preparado para las consecuencias de haberlo ignorado.






