La «táctica del fraccionamiento» bajo la lupa
La sombra de la corrupción vuelve a planear sobre las instituciones catalanas. Según una exhaustiva investigación publicada por el medio L’Alternatiu, el Consell Català de l’Esport (CCE) habría articulado presuntamente un sistema de adjudicaciones irregulares para beneficiar a una única empresa.
La cifra del escándalo asciende a más de 600.000 euros. Para evitar los controles de una licitación pública abierta y competitiva, el organismo dependiente de la Generalitat habría recurrido presuntamente al fraccionamiento de contratos: dividir un gran presupuesto en múltiples «contratos menores» que, por ley, pueden adjudicarse «a dedo» sin necesidad de concurso.
‼️ Irregularitats al Consell Català de l’Esport: adjudica a dit més de 600.000 euros a una mateixa empresa a través del fraccionament de contractes públics
— L'Alternatiu (@l_alternatiu) January 27, 2026
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Una empresa «amiga» y 50 contratos bajo sospecha
El informe de L’Alternatiu detalla que la empresa beneficiaria recibió decenas de encargos por importes que rozaban siempre el límite legal permitido para la contratación directa. Esta práctica, estrictamente prohibida cuando el objeto del servicio es recurrente o único, permite sortear la fiscalización y la libre competencia.
- El modus operandi: Se fragmentaron servicios de mantenimiento, organización de eventos y consultoría en facturas que no superaban los 15.000 euros (límite para servicios).
- La recurrencia: La investigación señala que la identidad de la empresa se repite sistemáticamente en el registro de proveedores, consolidando una relación contractual que debería haber pasado por un proceso público de transparencia.

¿Dónde está la fiscalización?
Este caso pone en entredicho los mecanismos de control interno del Consell Català de l’Esport y de la propia Secretaría General de l’Esport. Mientras el sector deportivo catalán reclama más recursos y transparencia, los datos revelados por L’Alternatiu sugieren que el dinero público se gestiona en despachos cerrados para favorecer presuntos intereses particulares.
La gravedad de los hechos podría derivar en una intervención de la Sindicatura de Comptes o incluso de la Oficina Antifrau de Catalunya, dado que el fraccionamiento de contratos es una de las irregularidades más perseguidas en la gestión de la administración pública.
La ética del deporte, manchada
No se trata solo de una cifra, sino de una forma de entender la gestión pública. El Consell Català de l’Esport, que debería ser el referente de los valores del juego limpio, se encuentra ahora señalado por jugar con las reglas de la contratación a su antojo. Tras la revelación de L’Alternatiu, la Generalitat tiene la obligación de dar explicaciones inmediatas: ¿quién autorizó estos pagos y por qué se evitó el concurso público? El deporte catalán merece transparencia, no favores a dedo.







