El «ventilador» de Víctor de Aldama ha subido de revoluciones y esta vez el rastro de suciedad apunta directamente hacia las moquetas internacionales. El empresario, pieza clave en el engranaje de la trama Koldo, ha puesto sobre la mesa de la Audiencia Nacional un dossier que, de confirmarse, podría suponer el mayor escándalo de financiación irregular en el entorno de Pedro Sánchez: el uso de crudo venezolano para sufragar la Internacional Socialista.
Aldama no se limita a las comisiones por mascarillas o al rescate de Air Europa. Su nueva estrategia de defensa pasa por tirar de la manta en el tablero geopolítico, asegurando que posee pruebas documentales de cómo «el régimen de Nicolás Maduro habría inyectado fondos en la organización que actualmente preside el jefe del Ejecutivo español.»
Anticorrupción insta a Aldama a desvelar en un juzgado el sobre de Delcy con la presunta financiación del PSOE https://t.co/lr94e0QJhM pic.twitter.com/xJqzYwdHrt
— Pablo Haro Urquízar (@pabloharour) January 30, 2026
Petróleo por favores políticos
La tesis que Aldama ha trasladado a los investigadores dibuja un triángulo de intereses que une Caracas, Madrid y las oficinas de la Internacional Socialista. Según el comisionista, el esquema pasaba por la comercialización de cargamentos de petróleo venezolano que, esquivando sanciones internacionales, habrían presuntamente servido para engrasar la maquinaria del organismo.
Esta revelación da un nuevo y oscuro sentido a las visitas de figuras del chavismo a España y a la mediación de ciertos exdirigentes socialistas en la crisis de Venezuela. Ya no se trataría solo de diplomacia o de «ayuda humanitaria», sino de una estructura de financiación paralela basada en los recursos naturales de un país sumido en la dictadura.
La oferta de Aldama pone a la Justicia en una posición delicada. El comisionista busca beneficios procesales —la salida de prisión o la reducción de penas— a cambio de una información que es auténtica dinamita para el Gobierno. La gran pregunta que recorre los pasillos de la Audiencia Nacional es: ¿existen esos documentos o es un órdago desesperado?
Hasta ahora, Aldama ha demostrado tener acceso a terminales de poder que muchos consideraban infranqueables. Si las pruebas sobre el «oro negro» venidero son sólidas, el caso Koldo dejaría de ser una trama de corrupción doméstica para convertirse en una investigación internacional.
Se destapa nuevamente el Delcygate y vuelve a quedar en evidencia el verdadero rostro del poder en Venezuela. Hoy, en una investigación judicial en España, reaparece el nombre de Delcy Rodríguez vinculado a un sobre de PDVSA, entregado a un empresario que declara ante un juez que… pic.twitter.com/HGmLFswKbe
— Jonatan Palacios (@JPActivista) January 29, 2026







