Los Mossos d’Esquadra han detenido en el distrito de Sants-Montjuïc a dos hombres, de 23 y 25 años, acusados de intentar estafar 30.000 euros a una pareja mediante la técnica conocida como «Rip Deal». Los estafadores, que se hacían pasar por inversores solventes, fingieron interés en la compra de un piso valorado en un millón de euros para ganarse la confianza de sus víctimas.
Cazados en un hotel de lujo
La operación se precipitó el pasado 23 de enero, cuando agentes de paisano detectaron una actitud sospechosa en dos individuos que entraban en un hotel de Barcelona. En el vestíbulo, los sospechosos se reunieron con una mujer para realizar un intercambio de maletines.
Tras intervenir, los agentes comprobaron que las víctimas habían entregado 30.000 euros en billetes de curso legal. A cambio, los estafadores les habían dado un maletín que supuestamente contenía 140.000 euros, pero que en realidad estaba lleno de billetes falsos de 200 euros.
¿Cómo funciona el ‘Rip Deal’?
En esta modalidad de estafa, los delincuentes seleccionan anuncios de objetos de lujo o inmuebles de alto valor. Tras varias reuniones presenciales y llamadas para generar confianza, proponen una transacción en efectivo. En este caso, convencieron a la víctima para intercambiar billetes de alto valor por otros de menor denominación, aprovechando el momento del intercambio para entregar el dinero falso.
Durante el registro, los Mossos intervinieron, además del dinero falso, una máquina de contar billetes y otra de detección que los delincuentes utilizaban para dar apariencia de profesionalidad y engañar a las víctimas.
Consejos para evitar la estafa
Desde el cuerpo de Mossos d’Esquadra recomiendan:
- Desconfiar de la urgencia: Sospeche si el comprador tiene excesiva prisa por cerrar el trato en efectivo.
- Revisión exhaustiva: Verifique siempre todos los billetes antes de finalizar cualquier intercambio.
- Identificación real: Compruebe la identidad del comprador mediante documentos oficiales y fuentes fiables.
- Lugar de la transacción: Evite realizar grandes pagos en efectivo en hoteles o lugares públicos; priorice siempre la seguridad bancaria.




