Hay muchas preguntas interesantes para las personas preocupadas por el devenir y porvenir de la vida pública española cuya respuesta no llegaremos quizá a conocer nunca. Y no me refiero a cuestiones históricas más o menos trascendentes y complejas, difíciles de contestar con rotundidad incluso cuando quienes las responden son investigadores serios y aplicados, como, por ejemplo, si la Segunda República española fue un régimen auténticamente democrático, sino a cuestiones sobre hechos mucho más cercanos que permanecen en la niebla por la sencilla razón de que los protagonistas, en lugar de aclararlos y asumir las responsabilidades políticas, civiles y penales que les correspondan, hacen todo lo posible para ocultarlos, impedir que lleguemos a averiguar lo ocurrido, y salvar de paso su hacienda, su dudosa honorabilidad y hasta su pellejo. En los últimos años, hemos vivido algunos casos bien jugosos.
Una noche con Delcy en Barajas
A esas personas les gustaría conocer con precisión qué paso la noche del 20 de enero de 2020 cuando Delcy Rodríguez -vicepresidenta del gobierno de Maduro que tenía prohibida su entrada en el territorio Schengen- aterrizó en un vuelo privado de la compañía Sky Valet en la terminal del aeropuerto Adolfo Suárez en Barajas, acompañada de varios altos cargos del gobierno de Maduro. Hasta allí se desplazaron Ábalos, ministro de Transportes, secretario general del PSOE y mano derecha del presidente Sánchez, y Koldo García, su sombra y hombre de confianza para todo. El conseguidor y mediador Víctor de Aldama apareció también en el aeropuerto para sumarse al sarao. Y Koldo informó de la visita de Rodríguez a Rafael Pérez Sánchez, secretario de Estado de Seguridad en el Ministerio del Interior, horas antes de la llegada de Delcy Rodríguez.
Ábalos, Koldo y una tercera persona (Aldama, probablemente) accedieron a la aeronave y, a instancias de Delcy, Ábalos mantuvo una conversación breve con el presidente Sánchez, tras la cual la comitiva se trasladó a una sala VIP del aeropuerto, contrariamente a lo manifestado inicialmente por Ábalos, quien terminó reconociendo que la vicepresidenta venezolana bajó de la aeronave, pisó territorio español y estuvo durante algún tiempo en una sala del aeropuerto antes de abandonar España rumbo a Doha. Finalmente, la vicepresidenta Rodríguez y uno de sus acompañantes (Kenny Antonio Díaz Rosario) fueron trasladados en un furgón, escoltado por dos coches de la Policía Nacional y uno de la Guardia Civil, hasta el punto de embarque de un vuelo de la aerolínea Qatar Airways. Contrariamente a lo afirmado por el ministro Grande Marlaska, Rodríguez sí pisó suelo español, a menos que las pistas del aeropuerto, la sala donde pernoctó Delcy y la zona por donde accedió al avión de Qatar Airways sean territorio extranjero. ¡Menudo juez!
Por otra parte, Koldo ha reconocido que de la aeronave en que llegó Rodríguez se bajaron a la pista 12 maletas, 6 grandes y 6 pequeñas, pero que se volvieron a subir por razones no explicadas. Nadie sabe muy bien si sucedió así porque como admitió Koldo en una entrevista publicada “yo, de lo que pasó aquella noche no puedo hablar ni muerto”. Y como los muertos no suelen hacer confesiones, la única posibilidad de llegar a conocer lo sucedido la noche de autos es que alguno de los protagonistas vivos acabe contando lo ocurrido. Otra de las cuestiones intrigantes que rodean la visita de Rodríguez aquella madrugada del 20 de enero, conocida mucho más tarde, es que el Centro Nacional de Inteligencia (CNI), había enviado a un nutrido equipo de ‘espías’ al aeropuerto Adolfo Suárez y en cuanto se tuvo noticia de la presencia de Ábalos y Koldo en el aeropuerto, los agentes recibieron la orden de abortar la operación.
Varias son las preguntas pendientes todavía de ser contestadas y sobre las que seguramente nunca conoceremos la respuesta a menos que alguno de los protagonistas principales del enredo, Rodríguez, Ábalos, Koldo o Aldama quieran esclarecerlas. ¿Quiénes estuvieron presentes en la aeronave y la sala VIP de Barajas mientras Delcy Rodríguez permaneció en España? ¿Con quién hablaron por teléfonos? ¿Por qué se bajaron y subieron (si es que llegaron a subirse) las 12 maletas que trajo la vicepresidenta Rodríguez? Y, en fin, ¿quién y por qué ordenó al CNI realizar un operativo en el aeropuerto y abortarlo en cuanto se informó de la llegada de Ábalos?
Menuda camada de secretarios de organización del PSOE
Además de las tramas protagonizadas por Ábalos, Aldama y Koldo, la UCO y los tribunales investigan también las actividades de una empresa, Servinabar 2000 S.L., constituida el 9 de septiembre de 2015, que, pese a tener una plantilla tan fina como el papel de fumar (9 empleados de los que sólo 3 tenían contrato indefinido) logró hacerse con adjudicaciones de obras millonarias gracias a los contactos de Cerdán con el gobierno de la Comunidad Foral de Navarra, presidida por la socialista Chivite, y la cúpula del Ministerio de Transportes, con Ábalos y Koldo llevando las riendas. Uno de esos empleados era Vicente Fernández Guerrero, expresidente de la Sepi, nombrado para ese cargo por la vicepresidenta María Jesús Montero, que está siendo investigado por presunta corrupción por los tribunales y por fraude fiscal por la Agencia Tributaria.
Según consta en la documentación encontrada por la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil, Cerdán tenía una participación de 45 % en Servinabar y era el hombre encargado de repartirse con Antxon Alonso Egurrola, socio de Cerdán y administrador de Servinabar, y con los conseguidores Ábalos y Koldo, los beneficios de las mordidas.
Pues fíjense ustedes, lo pequeño que es el mundo y las casualidades que depara la vida. ¿A quién recurrió Sánchez cuando consideró que los excesos de Ábalos podían arrastrarle a él y decidió cortar por lo sano, cesándolo como ministro el 10 de julio de 2021 y como secretario de organización del PSOE dos días después? Pues nada más y nada menos que a su compadre en el negociado de amaños de obras y mordidas: al mismísimo Santos Cerdán. He dicho cesar, aunque debería haber dicho cesar a medias o con la mano encogida, porque para evitar que saltara la liebre, el presidente Sánchez mantuvo astutamente a Ábalos como diputado, para ganar tiempo, y hasta volvió a incluirlo en las listas al Congreso por la circunscripción de Valencia en las elecciones generales celebradas el 23 de julio de 2023, para comprar su silencio. Los dos secretarios de organización del PSOE y más estrechos colaboradores del presidente Sánchez hasta el 12 de junio de 2025, día en que Cerdán dimitió de sus puestos en el Congreso y el PSOE, están en la cárcel o han pasado por ella, y el calvario judicial de los tres no ha hecho sino empezar.
Quienes estamos interesados en conocer lo sucedido desde la llegada de Sánchez a la secretaría general del PSOE nos preguntamos cómo se repartían las mordidas y si una parte iba a parar a Ferraz. Con lo que ya ha aflorado sobre sus andanzas, hay pocas dudas de que los máximos responsables de organización del PSOE durante la última década se dedicaban a hacer caja sin ningún escrúpulo, y sus apelaciones a la decencia, el feminismo o la concordia eran tan sólo discursos vacíos empleados para encubrir sus prácticas mafiosas. La UCO y los jueces van a seguir hilando cabos y sacando a la luz más operaciones de la trama, pero sin la colaboración de Ábalos, Cerdán y Koldo resultará imposible conocer su verdadero alcance y contemplar el tapiz completo. En buena lógica, su principal preocupación es no empeorar su delicada situación procesal y, por ello, han de medir muy mucho sus palabras mientras Sánchez siga al frente del PSOE y el Gobierno. ¿Se habrán sentido siquiera molestos los militantes socialistas al comprobar que los máximos responsables de su organización se dedicaban a hacer caja
La guinda de Zapatero
Estos días hemos sabido también que la empresa Análisis Relevante S.L., creada el 10 de febrero de 2020 y administrada por Julio Martínez Martínez, realizó pagos en concepto de “consultorías globales” al expresidente Rodríguez Zapatero. El propio Zapatero ha reconocido haber cobrado de la empresa de Martínez por el asesoramiento prestado en no se sabe muy bien qué. Porque da la casualidad de que la única iniciativa empresarial realmente exitosa de la empresa de Martínez es haber logrado que el gobierno de Sánchez aportara 53 millones para rescatar la aerolínea Plus Ultra en 2021 a la que ‘asesoraba’, una operación por la que Rodríguez Zapatero mostró un interés inusitado ante el ministro Ábalos, para que recibiera la calificación de “empresa estratégica”, requisito imprescindible para acceder al Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas gestionado por la SEPI. El último año en que Análisis Relevante S.L presentó sus cuentas, 2023, la empresa administrada por Martínez registró pérdidas por importe de 39.551 euros.
Las investigaciones en curso apuntan a que los pagos de la empresa de Martínez a Rodríguez Zapatero por la realización de informes de asesoría podrían ascender a un total de 450.000 euros y documentos requisados por la UDEF eleva esa cifra a al menos 555.752,33 euros. Rodríguez Zapatero se reunió con Martínez en un restaurante en las afueras de Madrid dos días antes de que éste fuera detenido en la sede de su empresa, sita en la calle Diego de León, 35 de Madrid. A los más futboleros, esta historia quizá les recuerde los 8,4 millones pagados desde 2001 hasta 2018 por el C.F. Barcelona a Negreira, ex vicepresidente del Comité Técnico de Árbitros, por unos informes de asesoría que nadie ha visto. Claro que habida cuenta de que fue Zapatero quien escribió que “ideología significa idea lógica y en política no hay ideas lógicas”, quizá sea mejor que sus sesudos informes de asesoría global se quedaran en el tintero y sólo cobrara por su papel como correveidile con Ábalos, Maduro y Sánchez.
Y tiro porque soy de izquierdas
Uno se pregunta también si a esos líderes, militantes y votantes de los partidos de izquierda (PSOE, PSC, Sumar, Podemos, ERC y EH Bildu), que no pierden ocasión de exhibir su pretendida superioridad moral, les indigna el dinero tan fácilmente ganado por Ábalos y Cerdán con sus amaños de obras y por ‘Zapatitos’ con sus idas y venidas desinteresadas para promover la concordia en Venezuela? Me temo que les preocupa bastante más conservar sus poltronas y guardar sus escrúpulos morales bajo las cómodas almohadas donde se sientan, a la espera de sacarlos a pasear cuando llegue la derecha. De una noche con Delcy a Análisis Relevante pasando por Servinabar, y tiro otra vez porque me lo merezco: soy de izquierdas.




