A primera hora de este miércoles, la huelga docente dejó de ser un pulso de despacho para hacerse visible en la calle: cortes puntuales y retenciones en varias carreteras catalanas, además de concentraciones ante centros educativos y movilizaciones en distintas ciudades. Con muchos colegios e institutos funcionando bajo servicios mínimos, la protesta —convocada por USTEC·STEs (IAC), CCOO, UGT, CGT Ensenyament y Aspepc·SPS— mezcló piquetes, marchas y bloqueos que, según el seguimiento informativo de la jornada, se fueron levantando progresivamente a lo largo de la mañana.
En los centros, la jornada se vivió con normalidad irregular: algunas escuelas funcionaron a medio gas y otras con actividad mínima. La Generalitat de Catalunya fijó servicios mínimos que obligaban, entre otros, a un docente por cada tres aulas (infantil, primaria y secundaria), 33% de plantilla en guarderías y 50% en educación especial.
"Estem en una situació límit: la burocràcia ens ofega i les ràtios són massa elevades."
— 3CatInfo (@3CatInfo) February 11, 2026
Iolanda Segura, portaveu USTEC STEs, parla d'una jornada de vaga "històrica" i diu que, a hores d'ara, no tenen "cap proposta sobre la taula" https://t.co/BIqUxqeDy2 pic.twitter.com/nKzhY2Rpmj
Lo que piden los docentes
El conflicto va más allá de una subida salarial. Los sindicatos sitúan en el centro tres reclamaciones: mejoras retributivas (pérdida de poder adquisitivo y comparación desfavorable), reducción de ratios y más recursos para atender necesidades educativas y carga de trabajo; también denuncian burocracia creciente y falta de personal de apoyo.
Vaga de professors l'11 de febrer: per què protesta l'escola pública? https://t.co/NAezmBQRck. Molt d’acord amb la vaga, tot el país hauríem de ser-hi i prioritzar el futur de la nostra escola pública i donar suport al professorat. Ara bé, sense independència serà molt difícil!
— Carme Garcia Suarez (@carmegarciasu) February 11, 2026
La respuesta del Govern: “hay propuesta”, pero no acuerdo
El Departament d’Educació i Formació Professional sostiene que tiene preparada una propuesta de mejoras, pero insiste en que el margen depende de la aprobación de presupuestos. El próximo hito oficial, según la cobertura de la jornada, es claro y corto: mesa sectorial el 19 de febrero.
Como siempre, también hubo batalla de cifras: Educació difundió un 11,90% de seguimiento a las 9:30 (dato provisional), mientras los sindicatos defendieron una adhesión mucho mayor.
Carreteres tallades arreu del país, centres educatius tancats i personal docent mobilitzat des de primera hora del matí.
— 3CatInfo (@3CatInfo) February 11, 2026
Així ha començat la jornada de vaga del sector educatiu, amb 110.000 professionals del sector convocats https://t.co/BIqUxqfbnA pic.twitter.com/YPbsjgcUTI
La huelga deja una conclusión incómoda para el Govern: el malestar ya no se limita a los despachos. Cuando la protesta se traslada a carreteras y a la rutina de las familias, el conflicto se convierte en un problema político de primer orden. Ahora todo queda pendiente del 19 de febrero: o Educació llega con un paquete creíble —calendario, dinero y medidas concretas— o la sensación de “parche” se consolidará y la escalada de movilizaciones volverá a la mesa.





