El presidente de la Generalitat de Catalunya, Salvador Illa, retomará de forma progresiva su actividad institucional el lunes 16 de febrero, reincorporándose de manera presencial al Palau de la Generalitat. El retorno se abrirá con una declaración institucional a primera hora desde la Galeria Gòtica del Palau de la Generalitat y, posteriormente, con la reactivación gradual de su agenda.
La reincorporación llega después de varias semanas marcadas por su baja médica a causa de una osteomielitis púbica, un cuadro que le afectó a la movilidad y que ha requerido tratamiento antibiótico y rehabilitación. Según la información difundida por el Hospital Universitari Vall d’Hebron y recogida por distintos medios, la evolución ha sido “muy favorable” y el president habría recuperado “totalmente” la movilidad, lo que permite la vuelta presencial de manera progresiva.
En este contexto, el primer acto público previsto para el lunes en el propio Palau estará vinculado a vivienda, con una agenda que arranca con la cesión de bienes para destinarlos a habitatge protegit (vivienda protegida). No será, por tanto, una reaparición simbólica sin contenido: el Govern quiere que la vuelta se visualice con una carpeta social prioritaria en plena presión por el acceso a la vivienda.
El anuncio en X y el tono del regreso
La confirmación del retorno llegó primero por redes: Illa anunció en X que el lunes se reincorpora “de forma progresiva” y que vuelve “con ganas, energía y determinación”, agradeciendo al personal sanitario su profesionalidad y reivindicando la sanidad pública como “orgullo colectivo”.
Dilluns em reincorporo de forma progressiva a la feina i a les meves responsabilitats com a president de la Generalitat. Torno amb moltes ganes, energia i determinació.
— Salvador Illa Roca (@salvadorilla) February 13, 2026
El meu agraïment al personal de l’Hospital Universitari @vallhebron per la seva professionalitat, dedicació i…
Con el anuncio del regreso, el foco vuelve ahora a lo institucional: la foto del lunes en el Palau —y la manera en que Illa gestione su primer día de vuelta— marcará si la reincorporación se interpreta como punto final del episodio médico o como inicio de una nueva fase, con el Govern obligado a responder a crisis acumuladas durante su ausencia.




