La Junta Local de Seguridad de Barcelona, presidida por el alcalde Jaume Collboni y la consellera de Interior, Núria Parlon, ha presentado un balance agridulce sobre la delincuencia en 2025. Aunque las cifras oficiales destacan una inversión de la curva delictiva y un descenso del 6,1% en los delitos conocidos, la realidad de la multirreincidencia sigue arrojando datos que ponen en jaque la sensación de seguridad ciudadana.
El dato más impactante del informe revela la impunidad con la que actúan los delincuentes más persistentes: solo cinco personas acumulan un total de 350 detenciones en su historial, de las cuales 197 se produjeron únicamente durante el año 2025.
El ‘ejército’ de la multirreincidencia
A través del Pla Tremall, la policía ha identificado a 532 personas con múltiples antecedentes en la ciudad. De estas, 470 han estado activas durante el último año, sumando la escalofriante cifra de 4.001 detenciones en solo doce meses. A este grupo se le imputan un total de 9.726 hechos penales, centrados principalmente en hurtos y robos con violencia.
Pese a este volumen de actividad, el Govern celebra que los delitos asociados a la multirreincidencia han bajado un 8,5%, una reducción que atribuyen a una mayor presión policial y a la eficacia del sistema de seguridad compartida entre Mossos d’Esquadra, Guardia Urbana y seguridad privada.
Hurtos y estafas, el motor del delito
El balance de 2025 confirma que Barcelona es un polo de atracción para la delincuencia patrimonial, que representa el 85,6% de los delitos totales. Uno de cada dos delitos cometidos en la ciudad es un hurto, repartiéndose principalmente entre la vía pública (40%) y los establecimientos comerciales (33,6%).
Aunque los robos con fuerza han caído un notable 19,8%, los robos violentos han experimentado un ligero repunte del 0,5%. En este ámbito, la eficacia policial ha mejorado sustancialmente, con un aumento del 13,8% en las detenciones por robos con violencia e intimidación.
Más policías, más denuncias
Desde el Ayuntamiento se insiste en que el aumento de las detenciones (+4,7%) y de la resolución de casos (36,3%) es fruto de una ciudad con más efectivos. Sin embargo, admiten que ciertos delitos como la tenencia de armas blancas o los atentados contra agentes de la autoridad han crecido como consecuencia directa de un patrullaje más intensivo en zonas críticas.





