Como ya contó El Liberal, el incendio mortal se declaró en un bloque de la calle Montseny y se originó en los trasteros de la azotea. Cinco adolescentes murieron y hubo heridos leves.
Sobre el detonante exacto, todavía hay versiones cruzadas. El Periódico apuntó inicialmente a la hipótesis de una bombona de óxido nitroso (“gas de la risa”). Pero otras informaciones recogen que Mossos d’Esquadra descartaron una explosión y trabajan con la posibilidad de que se quemara algún objeto del interior con combustión rápida.
🔴 "Les víctimes són canalla molt jove, avui és el dia més fosc que recordo"
— 3Cat (@som3cat) February 17, 2026
L'alcalde de Manlleu, Arnau Rovira, parla dels cinc adolescents morts en l'incendi d'un traster, que també ha deixat quatre agents de la policia local ferits #TotEsMou3Cat
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Quiénes eran las víctimas
No eran “un grupo cualquiera”: eran chavales del municipio, con vida cotidiana de instituto y barrio. Cuatro de las víctimas eran alumnos del Institut Antoni Pous i Argila y también aparecen menciones al Institut del Ter en distintas crónicas.
Varios medios señalan además un contexto familiar de origen inmigrante, con especial presencia magrebí en el entorno, un dato que explica el impacto comunitario: un tejido vecinal compacto y tragedia íntima.
La principal hipótesis es que el fuego que se ha cobrado la vida de cinco jóvenes, entre 14 y 18 años, en Manlleu, se ha iniciado con la quema de un colchón. Las víctimas han muerto de inhalación de humo, según fuentes policiales https://t.co/hykG6vyxpD
— Rebeca Carranco (@RebecaCarranco) February 17, 2026
El barrio del Erm es una zona construida en los años sesenta, con crecimiento rápido y un urbanismo pensado para alojar a mucha gente en poco tiempo, lo cual marca el tipo de vivienda, el tipo de comunidad y, sobre todo, la presión de espacio.
A esa presión se suma un dato: el Pla de Convivència en la Diversitat recoge que se detectó “un gran número” de viviendas irregulares en el Erm y cuantifica 58 pisos ocupados en el barrio sobre 87 en todo el municipio.
Cuando un barrio acumula densidad, vulnerabilidad y “zonas grises” —espacios compartidos degradados, sobreocupación, problemas de convivencia—, el control real se complica: hay demasiadas grietas abiertas a la vez.
🔴📹 @La_SER | Estos son los trasteros del edificio de Manlleu donde cinco personas han muerto en un incendio esta noche. Se trata de menores, adolescentes que estaban en un trastero pasando el rato, según afirman familiares y testigos del fuego. No se trata de infraviviendas. pic.twitter.com/5ddru2rmNE
— Andrea Villoria (@andreajvilloria) February 17, 2026
En ese ecosistema aparece una escena cada vez más frecuente: menores buscando privacidad donde no toca. Algunos testimonios recogidos por la prensa describen que solían reunirse allí por falta de espacios y por el frío. En términos prácticos, un trastero se convertía en “local”.
Aquí está el “fallo antes del fuego”. Un trastero no es un punto de encuentro, es un recinto pensado para guardar cosas, no para encerrar cuerpos. Si entra humo, no hay margen: ventilación mínima, salida mala, pánico, segundos.
Inicialment, els Bombers han apuntat que el traster incendiat a Manlleu s'havia habilitat com a habitatge, una hipòtesi que més tard han rebaixat d'acord amb les primeres indagacions dels Mossos https://t.co/xfVwpF7Yif pic.twitter.com/79hT2IORrF
— 3CatInfo (@3CatInfo) February 17, 2026
El Ajuntament de Manlleu ha defendido que no tenía constancia ni del uso ni, en algunas declaraciones, incluso de la existencia de esos trasteros en el terrado, y que no había recibido avisos previos.





