Catalunya atraviesa este jueves la parte más intensa —y también la última— del episodio de mal tiempo asociado a la borrasca Pedro, con el viento como factor determinante. La situación se endurece especialmente en el tercio sur, donde el mestral puede soplar con fuerza notable, mientras el Pirineo sigue sumando nieve y la combinación de rachas y precipitación reduce la sensación de calma incluso cuando el cielo se abre en algunas comarcas.
El mapa de afectación coloca el foco en Tarragona y su entorno, con franjas horarias en las que pueden alcanzarse umbrales muy elevados. La Generalitat, en su página de alertas, advierte de la posibilidad de superar los 125 km/h entre las 7 y las 19 h en el Baix Camp y el Tarragonès, y avisa también del riesgo de torb en cotas altas del Pirineo.
En movilidad, el viento obliga a vigilar más de lo habitual. El Servei Català de Trànsit ha difundido restricciones específicas para vehículos pesados en la demarcación de Tarragona entre las 7 y las 19 h, con limitaciones pensadas para reducir el riesgo en vías rápidas expuestas.
En paralelo, el Pirineo mantiene un contexto invernal. La alerta institucional subraya que el umbral del aviso por viento se superará sobre todo en cotas altas, donde el torb puede complicar la visibilidad y la seguridad, incluso con nevadas no necesariamente extremas. Es el tipo de jornada en la que una excursión sencilla puede torcerse rápido si el viento levanta la nieve y borra referencias.
Con este escenario, el guion más probable es que el episodio vaya perdiendo empuje a partir de la segunda mitad del día y, sobre todo, de cara al viernes, con una retirada progresiva del viento y una mejora general del tiempo. Mientras tanto, los servicios de emergencia y los organismos oficiales recomiendan prudencia y seguimiento de la información actualizada.




