Armengol dinamita el intento de PP y Junts de forzar una votación para pedir elecciones generales

La Mesa del Congreso inadmite las enmiendas de populares y posconvergentes al considerar que invaden una competencia exclusiva del presidente del Gobierno

La presidenta del Congreso, Francina Armengol (Congreso).
La presidenta del Congreso, Francina Armengol (Congreso).

La Mesa del Congreso de los Diputados ha impedido este martes que el pleno de la Cámara vote una iniciativa para instar al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a convocar elecciones anticipadas. El órgano rector de la Cámara Baja, donde PSOE y Sumar cuentan con mayoría, ha inadmitido las enmiendas presentadas por el Partido Popular y Junts al considerar que exceden las competencias del Parlamento.

Tanto el grupo liderado por Alberto Núñez Feijóo como el de Carles Puigdemont habían registrado sendas enmiendas a una moción del PP sobre la situación del Ejecutivo para introducir una petición expresa de adelanto electoral. De hecho, los populares habían aceptado el texto planteado por Junts para intentar que la Cámara se pronunciara sobre la continuidad de la legislatura.

La Mesa invoca la Constitución

La respuesta de la Mesa ha sido tajante. El órgano de gobierno del Congreso se ha amparado en el artículo 112 de la Constitución Española para rechazar ambas iniciativas al entender que «invaden competencias constitucionalmente reservadas a la Presidencia del Gobierno».

En concreto, la resolución recuerda que la decisión sobre una cuestión de confianza o la disolución de las Cortes Generales corresponde exclusivamente al jefe del Ejecutivo y no puede ser asumida por el Congreso mediante una votación parlamentaria. La iniciativa surgía a raíz de una moción consecuencia de una interpelación urgente dirigida al ministro de Economía, Carlos Cuerpo, sobre la «extrema debilidad» del Gobierno.

La reacción del Gobierno no se ha hecho esperar. Un visiblemente molesto Patxi López ha calificado lo sucedido de «el acto de mayor cobardía política de los últimos tiempos». «Como no se atreven a presentar una moción de censura», ha añadido, «hacen esta trampa a ver si a través de una enmienda cuela. Pues no, no cuela».

Junts denuncia un «veto político»

La decisión ha provocado una inmediata reacción de Junts, que ha acusado a la mayoría formada por PSOE y Sumar en la Mesa de aplicar criterios distintos según convenga políticamente.

Los posconvergentes han recordado que en febrero de 2025 el propio órgano admitió a trámite una proposición no de ley impulsada por Junts para instar a Pedro Sánchez a someterse a una cuestión de confianza.

«Queda clara la evidencia de la debilidad extrema en la que se encuentra el Gobierno, incapaz de afrontar una sencilla votación en el pleno«, han señalado fuentes de la formación de Puigdemont, que califican la resolución de «inaudita» y sostienen que busca evitar una fotografía parlamentaria sobre los apoyos reales del Ejecutivo.

El PP ironiza con Netanyahu

Desde el Partido Popular también han criticado la decisión de la Mesa y han denunciado lo que consideran una doble vara de medir.

«¿El Congreso de los Diputados puede aprobar mociones instando a cosas a Netanyahu pero no a Pedro Sánchez?«, han señalado fuentes del entorno de Feijóo, en referencia a iniciativas impulsadas por la izquierda sobre el presidente israelí pese a no tener efectos jurídicos vinculantes.

Los populares sostienen que la votación pretendía medir políticamente la fortaleza del Gobierno y comprobar si Sánchez sigue contando con el respaldo suficiente para agotar la legislatura. La portavoz de la formación en el Congreso, Esther Muñoz ha señalado al respecto: «Sabíamos que eran mentirosos y corruptos. Ahora también sabemos que son cobardes. No quieren que se vote porque el congreso les va a pedir que disuelvan las cortes. Por eso cacicada de Armengol y a seguir parasitando hasta el final».

Moncloa descarta cualquier adelanto

La controversia llega en un momento en el que algunos socios de la investidura han comenzado a expresar públicamente sus dudas sobre la viabilidad de la actual mayoría parlamentaria. Junts lleva semanas insistiendo en que la legislatura «no da más de sí», mientras que el PNV también ha trasladado reservas sobre el futuro del bloque que sostiene al Ejecutivo.

Pese a ello, el Gobierno ha restado importancia a la polémica. La ministra portavoz, Elma Saiz, ha defendido la continuidad de la legislatura para culminar la agenda de reformas pendientes y ha descartado de plano un adelanto electoral.

«Convocar elecciones no tendría ningún sentido«, sostienen fuentes del Ejecutivo, que insisten en que se trata de una facultad exclusiva del presidente del Gobierno.

Con la decisión de la Mesa, el Congreso ni siquiera llegará a debatir una iniciativa que, aunque carecía de efectos jurídicos vinculantes, aspiraba a convertirse en un termómetro político sobre la resistencia de Pedro Sánchez.

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