Cataluña no deja atrás las lluvias de los últimos días y afronta una nueva tanda de precipitaciones y tormentas que mantendrá la inestabilidad durante las próximas jornadas. La situación requiere precaución, ya que el suelo está muy saturado y los ríos bajan cargados, aumentando el riesgo de incidencias en las zonas inundables.
Nueva tanda de tormentas
Este martes, 6 de octubre, Catalunya seguirá bajo una marcada inestabilidad por la llegada de una nueva borrasca. Se esperan chubascos dispersos durante la mañana y una nueva tanda de tormentas por la tarde, especialmente en Lleida, Tarragona y el sur de Barcelona.
Por la noche, las lluvias se intensificarán en Barcelona y el área metropolitana, con posibilidad de nuevos chaparrones durante la madrugada en el Maresme, La Selva y el Baix Empordà.
El SCM, clave en las lluvias
Una de las causas de las lluvias de estos días es el Sistema Convectivo Mesoescalar (SCM), un conjunto de tormentas que puede regenerarse sobre el mar y descargar grandes cantidades de agua durante horas en una misma zona.
Aunque no es un fenómeno nuevo, un Mediterráneo muy cálido, cargado de humedad y energía, favorece la formación de estas estructuras tormentosas, capaces de provocar aguaceros intensos y acumulaciones importantes de lluvia.
Miércoles inestable
La inestabilidad continuará este miércoles, con lluvias y tormentas en buena parte de Catalunya, especialmente durante la segunda mitad del día y en el interior y el Pirineo.
Aun así, el cambio en la dirección del viento, que pasará de levante a sur y suroeste, reducirá las condiciones favorables para la formación de nuevos sistemas convectivos sobre el Mediterráneo.
Jueves, el peor día
El jueves llegará una nueva tanda de lluvias y tormentas, acompañada de un descenso notable de las temperaturas. Se esperan granizadas y pedrisco en el Pirineo oriental, el sur de Girona y el norte de Barcelona, con tormentas que podrían avanzar hacia La Selva, el Maresme y el Barcelonès.
Barcelona y su área metropolitana podrían registrar lluvias intensas durante la tarde, mientras que los aguaceros podrían continuar en la costa central hasta la madrugada del viernes. En el Pirineo también habrá precipitaciones abundantes y nieve, con la cota descendiendo hasta los 2.200 metros.
Llega el frío
El viernes llegará el primer gran descenso térmico del otoño, con máximas de unos 20 ºC o incluso inferiores. Las mínimas se situarán entre los 10 ºC y 15 ºC en la costa y el prelitoral, y entre 5 ºC y 10 ºC en el interior.
En el Pirineo podrían aparecer las primeras heladas, dejando atrás el ambiente suave de los últimos días y dando paso a un tiempo claramente más otoñal.
Fin de la lluvia
El episodio de lluvias y tormentas remitirá a partir del viernes y dará paso a un fin de semana mucho más tranquilo, con más claros, sol y estabilidad meteorológica.
Hasta entonces, se recomienda mantener la precaución en las zonas inundables y seguir las previsiones y avisos de las autoridades, especialmente en las áreas donde el terreno continúa saturado.



